19/9/14

Héroes Públicos






Me entero por medio del muro de Rubén Armenta "El Monito" que unos nerdazos se dieron a la tarea de formar un grupo que se llama "Héroes Públicos". Es simple: cosplayers, artistas de doblaje y comiqueros van a visitar casas hogar, hospitales y escuelas de bajos recursos para convivir con los niños. Todo lo organiza un tipo llamado Christian Vizu, psicólogo.

Cabrón ¿eh?

La reacción puede ser "baaah, lo hacen pa' lucirse" pero pues se dan el tiempo de hacerlo. Ya me propuse entrevistarlos y hacer un buen reportaje de ellos porque ayudar siempre está chido.



Superman repartiendo sopa.


Er... bueno. Las pompotas de Spiderman XD

Prometo sacarles la entrevista y les aviso :)

17/9/14

El imperio de las nalgas


Estoy harto del imperio de las nalgas.

Nunca he sido puritano, ni mocho en cuestiones sexosas. Es solo que la idealización de las nalgas en los últimos años me tiene hasta el tope. Nicky Minaj, Jennifer Lopez, Kim Kardashian. Todas basan su éxito en el enorme par de pompotas que dios les dio ¡ja ja ja!

Pero bueno, razonaré esto:

Hubo un tiempo del imperio de los grandes pechos. Pamela Anderson basaba su imagen en ello y en México teníamos a Sabrina (horror). Sí, los hombres vemos sexo y ahí vamos como mensos (me incluyo) pero no es una cuestión de fecundidad como muchos dicen. No creo que ningún hombre vea unos pechos grandes y diga "¡me gusta pa' nodriza de mis hijos yiajajai!" (dígase esto agarrándose... el bigote).

Ahora, son las nalgas. Es el éxito de la industria del porno, porque tampoco es que la Minaj haga buena música, digo. En ese sentido tampoco creo que alguien diga "qué caderotas, me va a hacer unos hijos sanotes ¡yiajajai!".

Creo que estamos exagerando un poco en que mientras más cadera, más mejor la mujer. Miley Cyrus con su twerking, por ejemplo. He platicado sobre el asunto y alguien por ahí me ha dicho que tal vez es el triunfo de los negros en una industria musical dominada por blancos y que está bien. Pues no lo sé: tampoco es que esté chida una industria que se la pasa poniendo pompotas en la cara.

Tal vez es que ya exageraron sobre el asunto de las nalgotas y que en unos años todos digan "regresamos a las flacuchonas, basta de tanta carne". Eso es posible. Lo cierto es que no puedo decir esto con mis cuates del trabajo porque dirán "¿Cómo te quejas de las nalgas? ¿qué no eres hombre o qué?".

Pues sí, justo ese es el problema. Que nadie se queja en público.

7 años de blog: Mil gracias :)


Hace siete años era una persona completamente diferente a la que soy ahora. Iba por un rumbo que ya no reconozco. Como si hubiera sido otra vida.

Trabajaba en una cosa que al final no funcionó. Comencé a engordar mucho (llegué a los 110 kilos OMG!) y la verdad estaba un poco deprimido. Muchas cosas han pasado por mi vida desde ese día de septiembre. Trabajé en la Unam, trabajé en Milenio, hoy trabajo de nuevo en la Unam, en Chilango, en el radio. Cosas impensables.

He viajado mucho, conocí personas valiosísimas y sin las cuales no puedo entender mi vida ahora. Algunas de ellas me han enseñado cosas que no entendía de mí. Dejé algunas amistades en el camino, conservé otras con las que soy feliz. Tengo una vida buena, un poco difícil estos últimos meses, pero buena.

Pasé cosas tristísimas y he reído mucho. Pero acá sigo, haciendo lo mejor que se pueda y tratando de pensar en un futuro que hoy se ve un poco turbulento. La crisis de la mediana edad pega como un mazo en el pecho y a veces pienso si voy por el camino correcto.

Pero siempre ha estado este blog. Mi trinchera personal. Mi casita en internet. Y agradezco mucho (¡mucho!) que alguien pase por aquí a leer. Es muy satisfactorio conocer a la gente que lee y comenta cosas en este blog. Siempre nos saludamos como si nos conociéramos de años y muchos de ellos hasta se han quedado en mi casa :)

¿Mi consejo después de siete años? Trabajen mucho. Hagan cosas. Sean racionales. Se pueden hacer mil cosas en la vida y seguramente tienen más oportunidades para hacerlas que millones de personas en este planeta. Es un desperdicio no hacerlo.

Y quieran mucho. Hay veces que las personas no pueden quedarse para siempre con ustedes, pero valoren cada minuto que pasan. La vida es un ir y venir de experiencias, traten de juntar todas las que se puedan. Uno termina siendo mejor de lo que era antes.

Mil gracias por estos siete años.

M.

16/9/14

Intermedio musical

Mi canción favorita del último año. Versión en vivo que no conocía :0

¿Qué celebramos?


Antes de que huyan, este no es un post quejoso de "¿Qué celebramos? Si el país está bien mal bla bla bla?".

Ayer recibimos en el estudio al historiador Jorge F. Hernández, tipo loquísimo (loco, en serio) y sabio hasta más no poder. Fue a hablar de la Independencia y de los mitos alrededor de ella.

Todos sabemos que la historia de México no es como nos la cuentan: el cura Hidalgo no se parecía al Loco Valdés, los Niños Héroes no eran niños ni héroes. Maximiliano fue la primera persona que celebró el grito y Porfirio Díaz lo cambió al día 15, porque el 16 era su cumpleaños y quería hacer pachanga. Hasta en las escuelas vamos vestidos como charros y chinas poblanas (¡eso no había en 1810!). Es más, celebramos el inicio de la Independencia y no su culminación (creo que somos el único país en el mundo en el que lo hacemos).

El grito presidencial cambia de sexenio en sexenio y hasta de año en año. A los insurgentes los mataron a los pocos meses de que inició la revuelta. Todos sabemos que nuestra historia es una serie de mitos y mentiras ¿y? Que en las escuelas siguen enseñando la historia oficial, con buenos y malos, en la que Morelos era un tipo con paliacate y Allende es el de las patillotas. Así que ¿qué celebramos?

Bueno, Jorge F. Hernández dio en el clavo: es obvio que hay que celebrar algo. Hay que sentirse orgullosos de no-sabemos-qué, ni modo que todo en el país sea malo. El punto es ponernos de acuerdo: comparto la idea que la gente en México es chingona (no todos, pero muchos). Celebro la diversidad que tenemos y cómo nos podemos poner a pelear por cuestiones como las quesadillas sin queso ;D Celebro que a pesar de todo la gente ayuda lo más que puede y que todos estamos de acuerdo en que tenemos que erradicar el gandallismo y la trácala.

Imposible negarlo: ningún extranjero puede venir a decirnos "pinche país feo" porque le soltamos un trancazo, o de menos lo vemos feo. Jorge nos decía fuera del aire: "usemos todos nuestros recursos, todo lo que tenemos a nuestro alcance en cuestiones tecnológicas para decidir de una vez por todas si queremos repetir siempre lo mismo. Si de verdad queremos una historia de puros cobardones que se echan para atrás en el último momento".

Así que escojan su motivo para sentirse orgullosos. Si me dejan escoger, pido la diversidad y el derecho de todos por ser tan diferentes como quieran, siempre y cuando no afecten a los demás. Vivan los cholos, los hipsters, los punks, los fresas y los nacos como yo. Menos los reggaetoneros, a esos mándenlos al mar ¡ja ja ja ja! (no es cierto -_-).

El desfile del 16



Cuando yo era un mozalbete me preguntaba ¿qué hace el ejército? No había guerras, no había narcos visibles. Entonces ¿para qué querían esos tanques, helicópteros y torretas que mostraban el desfile del 16 de septiembre?

Sepa.

Pero en la turbulenta década de los 80, nos pasó un terremoto encima, desastres naturales y desgracias como las de San Juanico ¿a quién mandaban a ayudar? Al Ejército. Veía a los soldados echando la mano en lo que se pudiera: si su mandato es servir a la nación, pos que ayudaran a acarrear cajas.

Se me quedó un inception de respetar al ejército. Justo en la mañana platicaba que dudo mucho que un policía de tránsito se ponga entre una bala y tú, pero al Ejército y a la Marina les enseñaron que hay que echar la mano. Hay casos de abuso -no se me olvidan- pero tampoco olvido a los soldados cargando a los que se quedaban atrapados en los escombros. Las cosas como son.

Hoy en la mañana estuve en Reforma, viendo el desfile tradicional del 16 de septiembre. Pasaba lo siguiente:

- Había gente que llevaba sus banquitas
- Muchos le aplaudían a los soldados
- Otras más les chiflaban "¡fiu fiuuu! ¡guapooos!" XD

Nunca vi que alguien les gritara "¡órale putos!" o "¡asesinooos!" como cabría pensar. Todo transcurrió en orden, había vendedores de tamales y de chicharrones. Pero ¿qué celebramos? al rato hago un post sobre eso :)

13/9/14

Apple Watch




Después de que ya pasó todo el hype sobre el Apple Watch, me puse a pensar en la trascendencia del dispositivo ¿de verdad es la revolución de la tecnología o puro jarabe de pico? Llegué a dos razonamientos:

1) Hay gente que usa reloj (el que sea) y otra que no. Yo soy de los que sí, pero ha sido por temporadas: en la Universidad usaba, luego unos años no usé, luego tuve uno muy bonito, luego lo dejé y desde hace un tiempo uso uno que tiene calendario. Cuando no lo uso me siento raro: de hecho el calendario es útil porque firmo muchas cosas y nomás volteo rápido a ver qué día es (ya ni sé :P)

2) Antes de los celulares, casi todo el mundo usaba reloj. Luego se hizo común el gesto de "¿a ver qué hora es?" y sacabas el cel. Yo soy de los que voltean a ver su muñeca.

Apple presenta un reloj que además promete hacer más cosas ¿qué cosas? Eso ya no va a depender de ellos sino de los miles de desarrolladores que van a ver en este reloj una oportunidad de negocio ¿qué se les ocurriría a ustedes para este dispositivo? A botepronto, a mí me serviría mucho que me avisara si ya tengo que pagar mi gas o la luz. Siempre se me olvida :P O a veces voy en el auto y quiero usar Shazam y ahí me tienen buscando dónde está el cel. Con un toque sería más fácil.

***

Pero dejemos a un lado lo puede hacer y pensemos en lo que todavía NO hace.

La tecnología en este momento no permite que el reloj sea independiente. Necesitas cargar el celular para que funcione, pero llegará el día en el que sea posible. También se podrá conectar solito a internet -supongo- y no sé si sea capaz de controlar tu iPod a distancia. O controlar el Apple TV y entonces ya no necesitaría el control que siempre pierdo. O que te ubique por GPS.

Como yo soy de las personas que usa reloj, tener todo junto va a ser una tentación terrible. Cuando baje de precio me la pensaré seriamente si lo quiero comprar o no. Me parece que fue una jugada inteligente de Apple sacar una cosa tan personal como un reloj. Yo NUNCA presto mi reloj, los relojes son personales y se acomodan con cada persona. Tal vez puedas prestar tu celular (ajáaa) pero el reloj no. Que se hayan metido de esa manera contigo, sí me resulta inquietante.

Pero hay gente que no usa reloj nunca y pasarán de largo. Mi reloj me costó 250 pesos y ni en sueños llevaría en mi muñeca algo de 5000. Pero si me lo ponen a 1500 ¿lo pensaría? Tal vez.

Mi pronóstico: en menos de 5 años los relojes inteligentes van a costar menos de 1000 pesos, de diferentes marcas y calidades. Será como hoy, que unos tienen un cel viejo, otros uno chido, otros uno baratito. Un gadget más a nuestra vida tecnologizada.