miércoles, 21 de agosto de 2019

TikTok: todos quieren ser el centro de atención




Una chica hace un video haciendo playback de una canción que se tocaba en los ochenta. Otra más, cuenta chistes usando como audio un video de Franco Escamilla. Otro baila una canción de reggeatón y por allá una chica hizo un video de su gatito que lleva más de seis millones de descargas.

Es TikTok, la plataforma de videos cortos que viene de China y que está conquistando el mundo. Más de 500 millones de usuarios, según algunos, aunque el blog de Android dice que lleva 130 millones de descargas en julio de 2019. Los países que más usan esta app son China, India, Estados Unidos, Rusia, Turquía... y México. Nuestro país es experto en tonterías.

Porque, después de tener instalada esta app en mi cel durante un tiempo, debo decir que está llena de tonterías: tonterías divertidísimas, entretenidas y que te pueden tener horas pegado en la pantalla.

Me encanta. Platicaré porqué.

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Puro barrio

Me atrevo a decir (porque estuve ahí) que esta app tiene su base en el fenómeno de reality que comenzó en Big Brother y que se afianzó cuando MTV lanzó su Jersey Shore en 2009. Jersey Shore, para quien no lo recuerda, entró a los medios porque eran personas que no tenían ningún talento posible más que ser ellos mismos, bastante inútiles, pero que mostraban a los italoamericanos en todo su esplendor. Hasta ese momento nadie se había puesto a pensar que las pequeñas subculturas podían ofrecer entretenimiento a las grandes masas. Después de eso, la explosión. Todos quisieron buscar pequeños grupos: gitanos, latinos, hillbillies. Asomarte a la vida de otros, desde su lugar de origen y no en un estudio de televisión.

De hecho creo que escribí en este blog sobre Jersey Shore, pero fue hace mucho tiempo.

Ver lo que hacen los demás siempre resulta interesante. Eso es porque le das cara a ese concepto de "aldea global" que tanto usan los tecnólogos. ¿Y qué mejor que ellos mismos te lo muestren?

Después de ver cientos de videos de México en TikTok me he encontrado cómo son las calles de Gómez Palacio, de pequeñas ciudades de Guanajuato o de Colima. Plazas comerciales en Veracruz (recuerdo un video donde hay dos chicas bailando mientras los demás comen hamburguesas), chicos que hacen tonterías en Coahuila. Hay cierta identificación en ello y me resultan tan interesantes como ver videos en Buenos Aires o Nueva Delhi. Es el barrio. TikTok es puro barrio.

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Puro meme

En 2003 Michael Lissack escribió un texto donde redefine al meme. No me voy a poner académico: el proceso es llamar la atención, evocar un significado y replicarlo. Para explicarlo mejor, aquí les va otro TikTok:



Es un video que repite la escena del Rey León. Está bien gracioso, hasta le meten un punchline con baile de Fortnite. Pero bueno, el video evoca tu recuerdo y lo repite, pero redefiniéndolo. Si nunca has visto la película del Rey León, dudo que le entiendas o lo encuentres interesantes. Pero como fue un producto masivo, casi todos lo entendemos.

¿Les da pena hacer tanta payasada? Al parecer no. ¿Tienen la mejor luz? No, ni siquiera tienen buenos encuadres. Pero quien hizo ese video tiene bastante idea de lo que es la edición. Y es que entre más edición vemos, más aprendemos. Recuerdo las crónicas de cuando se proyectaron las primeras películas de los Lumiere, hace más de cien años, la gente pensaba que cuando había un corte de escena ya era una película diferente.

Pero nosotros ya no lo vemos así. Entendemos la narrativa. Es nuestro cerebro funcionando a base de repeticiones.

Y redefinir lo que sabemos y replicarlo es puro meme. Puros memes, señores. En su más puro origen.

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Puro like

¿Quién no quiere que se le reconozca su trabajo? Las empresas lo saben y te ponen el conteo de likes a la vista. 50 mil, 200 mil likes. El cerebro lo toma como un premio, pero eso ya lo sabemos. Lo importante aquí es que gente común y corriente se vuelve generadora de contenido y se ve recompensada por eso con el aplauso de los likes. Está bien interesante.

Uno de los grandes aciertos de TikTok fue el de incorporar una base musical y de sonidos GIGANTESCA a su plataforma. Así, si quieres usar una canción de una película de Disney, acá lo puedes hacer. Además, el reconocimiento facial y la inteligencia artificial detrás se va mejorando día con día. Cada día es más sencillo hacerlo. Adiós a los programas complicados. Es sencillísimo.

Tal vez la moda de los TikTokers desaparezca en unos años. No lo sé. Lo que entiendo es que en este momento hay miles de adolescentes, mamás y papás que están cambiando la manera de usar los videos y que tienen a la industria con los pelos de punta. Hace unos días dije que hace ver a Twitter y a Facebook como de la prehistoria. Y no lo digo al aire:

Mientras en Twitter pones un pensamiento y le das "publicar" al instante, los TikTokers pasan un buen tiempo planeando lo que van a subir para que tenga resultados. Varias tomas, el audio adecuado, su mejor ropa. Porque todos los van a ver y ellos lo saben. Me imagino que algunos se ponen de acuerdo entre amigos, platicando su idea, tal vez haciendo burdos storyboards y grabándose. Otros más eligen el audio con el que harán playback y lo ensayan mil veces.

Es una plataforma diferente. Sugiero que la vean y la vean con ojo crítico antes de decir "ay, eso es para chavos". Pues sí, el grueso de los que usan la app son los adolescentes y están encontrando un nuevo medio para expresarse. Aunque sea para tonterías.


martes, 20 de agosto de 2019

Deep Fake



Dos fenómenos de video me han impresionado los últimos meses: el deep fake y TikTok.

Estoy preparando un texto sobre TikTok, pero mientras dejo aquí este video de Bill Hader: la inteligencia artificial le cambia el rostro de una manera casi imperceptible por el de Tom Hanks. Y como Hader es un maravilloso imitador, da un poco de miedo. Que lo disfruten.

martes, 13 de agosto de 2019

Centro Urbano Presidente Alemán



Doña Estela es la señora que me vende pan. En realidad no sé cómo se llama, pero yo le veo cara de Estela ¡ja ja ja!. Ella tiene su panadería en la planta baja del Multifamiliar Miguel Alemán, en un pasillo donde hay una pollería, una tortillería que vende guisados, dos cocinitas económicas y una tienda que tiene un perro bóxer que es muy simpático. También hay una lechería Liconsa.

A esta parte de los Multifamiliares se le conoce como "el mercadito". Es curioso que la mayoría de los vendedores, la gente que se ve en los pasillos o los que están sentados en las banquitas, son personas de la tercera edad. Es como una ciudad de viejitos. Para explicarlo, haré un poco de contexto:

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Este lugar es importante, debo decir. Está a punto de cumplir 70 años y con estos edificios se inauguró el México Moderno, aquel sueño de llevar a la Ciudad de México al nivel de las grandes capitales del mundo. Bueno, eso dicen las crónicas. En 1947 se había terminado la segunda guerra mundial y nosotros estábamos en el llamado "Milagro Mexicano": la economía estaba bien, crecíamos aceleradamente. Se tomó la decisión de modernizar y en esa época se construyeron mercados, grandes avenidas y centros recreativos.

Pero la ciudad era relativamente pequeña. Así que se le encargó al arquitecto Mario Pani hacer un conjunto habitacional para los trabajadores del gobierno, en los terrenos de la vieja Colonia del Valle, pero con todos los servicios para que no tuvieran que ir y venir todos los días del centro de la Ciudad. Una especie de pequeño satélite.

En vez de hacer muchas casitas pegadas, Pani siguió la teoría del arquitecto franco suizo Le Corbusier. Se alejó del barroquismo, dando preferencia a la funcionalidad. Seguramente pensó:

- Si vamos a meter a un montón de trabajadores aquí, por lo menos que estén cómodos
- ¿Cuántas familias piensa meter en esos edificios, don Pani? -le dijo su achichintle
- ¡CIENTOS, CIENTOS DE FAMILIAS! ¡JA JA JA JA! ¡CIENTOOOOS!

Esta historia no es real, pero es bonita. Al final hizo más de mil departamentos que se inauguraron el 2 de septiembre de 1949.

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Invitado especial: Teo, el perro pipiador

Los Multis, como les decimos de cariño, tienen varias características notables:

- El 75 por ciento del terreno son áreas verdes y canchas deportivas ¿Cuándo han visto que una unidad habitacional moderna tenga tanto lugar para pasear perritos?
- Tiene una alberca semiolímpica ¡Oh la lá!
- Tiene escuela, guardería, biblioteca, lavanderías y salones de belleza
- Los viernes tiene un tianguis que vende chicharrón. Esto no es raro, pero está sabroso.
- Encuentras todos los servicios antiguos: un señor que repara refrigeradores, uno que hace plomería, un cerrajero, dos sastres y uno que vende caldos de pollo.

Pero tal vez lo más raro de todo es que el edificio principal está construidos en zig zag. Eso quiere decir que entras por un extremo y puedes recorrer todos los pasillos para llegar al final. Además tiene unos edificios en las esquinas que no están conectados, pero que tienen el mismo estilo (y unos chaparritos del lado de Parroquia).

Teo demostrando que es imposible perderte aquí.

Más raro que eso, es que los departamentos son de ¡DOS PISOS!. Son como bloques de Lego: entras por la cocina, subes las escaleras y llegas a las recámaras. Además, todos los edificios tienen ductos de ventilación para que no se encierre el mal olor cuando cocinas. Los pasillos son anchos, con jardineras, con escaleras en cada ángulo y con elevadores, que son manejados por unas dulces viejecillas que se la pasan de arriba a abajo y que te preguntan "¿a qué piso va?". Encantadoras.

Como Pani era un hombre culto y pensó en todo, también tiene un mural de Siqueiros, un edificio de administración, un pequeño parque con volantines, pasamanos y juegos de trepar.

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¡La albercaaaaaaa!

He platicado con algunos de los vecinos que sacan a pasear a sus perros. Los más viejos aman ese lugar y han vivido siempre aquí: son herederos de cuando Miguel Alemán repartió los departamentos. Dicen que últimamente se ha vuelto un poco peligroso por la falta de iluminación "y los jóvenes que toman cerveza". Aún así, les gusta: saben que la vecina del "edificio D" cocina quesadillas para vender o que pueden confiar en que otro vecino les puede ayudar a reparar cosas. También mencionan que algunos departamentos los ponen para renta, sobre todo a los doctores del hospital que está enfrente y que las familias originales se están muriendo poco a poco.

Pero muchos de ellos se conocen: llevan toda una vida saludándose cada mañana. Y a mí me da gusto que me permitan ir a pasear con Teo: ya los siento como de la familia.

martes, 6 de agosto de 2019

Revisitando Manzanares 25



Una vez, la revista Chilango me mandó a buscar la casa más antigua de la Ciudad de México. Eso fue en 2014, y escribí una nota para ellos. También puse dos entradas en este blog, en este link y en este link.

Voy a hacer un poco de contexto:

Esta es la casa habitación más antigua de la Ciudad. Para habitar por gente común, pues. Hay una plaquita en la entrada que lo señala: existe desde el siglo XVI, así que está a punto de cumplir sus 500 años :D

En 2014 estaba casi abandonada. La cuidaba un policía y me llamó la atención la puerta, que se veía viejisisisísima, apolillada y que tenía un destapador clavado porque vendían refrescos a un lado. Así la conocí en 2014:


Varias veces regresé a esa casa para ver si el poli me dejaba pasar. No quiso. Aún así logré sacar algunas fotografías de cómo era por dentro, asomándome por las rendijas:


En total abandono. Bueno, pues ya no más.

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Se hicieron bastantes trabajos de remodelación en el predio. Hoy es un pequeño centro cultural. Pasé a visitarlo y debo decir que fue emocionante estar adentro, después de tanto tiempo de pasar por ahí. Está en el barrio de la Merced, en la calle de Manzanares número 25 al lado de la iglesia, junto a bastantes cervecerías, a media calle de una pulquería y en la calle donde venden productos de belleza. Hoy se ve así por dentro:


Quedó bien bonita. ¡Aplausos!

Platiqué con la directora del lugar, que se llama Tania Mena. Es historiadora y estuvo a cargo de los trabajos. Luego, se quedó a coordinar.

- ¿Qué hacen aquí?
- Es básicamente un lugar para los niños de los alrededores. Les damos talleres de manera permanente.
- ¿Y cualquiera puede entrar?
- Sí, estamos abiertos de lunes a jueves

Debo decir que estas fotos son engañosas porque el lugar estaba lleno de chamacos que gritaban y jugaban. Pero como la directora me pidió que no sacara fotos de ellos, los iba haciendo a un lado y a otro ¡ja ja ja! Muchos son chicos de las calles aledañas. Me veían con ojos de "vamos a jugar". Niños chingones, de esos que corren como caballos :D

Los niños se asoman por la puerta, curiosos, y Tania los invita a pasar. Es amabilísima. También hay un policía en la entrada y un asistente. El lugar cuenta con ludoteca, una pequeña cocina y van a abrir un museo de sitio.

Al fondo se ven los chamacones

Le platiqué a Tania que no me esperaba encontrar eso. Es en serio: ver que ese lugar se ha convertido en un centro social, está bien. La pileta, en el centro del patio es original de hace más de 400 años. Los niños la usaban para treparse y aventarse como luchadores. Tenía rayones de crayola.

Me puse a pensar que indudablemente me hubiera gustado verla como una museo, casi intocable. Pero eso no le sirve de nada a los vecinos. Es una zona conflictiva. La directora me contaba que muchos niños llegan por su propio pie, sin que los papás los lleven. Y son niños pequeños, de 8 o 10 años. Uno de ellos estaba bajo en influjo del chemo :( Pero ahí les dan de comer y el ambiente es seguro.



Prometí regresar. También le dije a Tania que haría lo posible por dar a conocer la labor que hacían ahí. Así que si alguna persona lee esto y busca una nota para su portal, no duden en ir. Es curioso que las bancas y algunas piedras que están puestas de manera descuidada, son de tezontle de hace muchos muchos muchos años. Y encima de ellas los niños se comen sus sándwiches. Es conmovedor.

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Epílogo

Ya que me iba, le pregunté a la directora Tania sobre aquella puerta de madera que me causó tanta admiración. Esa puerta viejisisísima. Me dijo que está en el mismo lugar.

- ¿Qué?
- Sip, la conservamos
- ¿Cómo?
- Mira...


Resulta que la encapsularon entre dos puertas modernas de madera. Pero ahí está, exactamente en el mismo lugar :D

Unboxing Toy Convention 2019


Dejo por aquí estas postales de la Unboxing Toy Convention 2019. Este año me invitaron a moderar una charla con la actriz y empresaria Tera Patrick y presenté junto con Luis Sopelana el libro #SoyRetroPorque.

Y quiero decir algo: ya casi cumplo 12 años con este blog. ¿A cuántas convenciones fui en este tiempo? ¿De cuántas dejé registro? ¿Cómo han evolucionado? Ay caray, qué viejo estoy. 












domingo, 28 de julio de 2019

Comida Oaxaqueña, Casa Lupita

Verdadera comida oaxaqueña
Post rapidísimo:

El Mercado 20 de Abril en la Colonia Moctezuma, segunda sección, guarda un secreto fabuloso. Es una cocina oaxaqueña que se llama "Casa Lupita". Según me contaba la encargada, la familia es de Etla, Oaxaca y desde hace 70 años sirven platillos tradicionales oaxaqueños en ese mercado. Ella es la tercera generación de la familia.

- ¿Un mezcalito? ¿Una cerveza? ¿Qué va a querer? -te dice al llegar

Pedí una tlayuda con tasajo. Nada barata: 160 pesos. Lo que no esperaba es que fuera grande, enorme, para dos personas. A menos que lleves muchísima hambre, no te la acabas.

Con la tlayuda te dan algunas entradas: una picadita, una enchilada de mole negro, delicioso que se cocina a fuego lento en una cazuela de barro.




Está buenísimo. Si están hartos de los lugares lujosos de la Condesa con tlayudas que no saben a tlayuda, vayan acá. Hay chapulines, agua de alfalfa, consomé preparado con quesillo y otras delicias.

Para que no se confundan, hay que subir al primer piso (es un mercado extraño, con negocios en ambos pisos). Busquen a la Virgen de Juquila y el local que está justo enfrente es Casa Lupita. Un comensal que estaba ahí, me dijo que es lo mejor del lugar. Y sí, comprobadísimo.

Y para despedirme, les dejo la canción de Las Tlayudas con La China Sonidera ¡ja ja ja!


sábado, 27 de julio de 2019

Los Pinos, Complejo Cultural



Los Pinos, para mí, era ese lugar inexpugnable que servía de residencia a los presidentes. Ni siquiera te animabas a voltear allí: siempre custodiado por el Estado Mayor Presidencial, había leyendas de que había un búnker, una estación del metro secreta y que tenía pasillos escondidos para que escapara el Presidente en caso de guerra. Es más, hace apenas dos años invitaron a unos amigos a comer ahí, cuando estaba Peña Nieto, y tuvieron que ir súper elegantes:

- ¿Cómo son Los Pinos? -les pregunté esa vez
- Es muy bonito
- Yo he estado ahí dos veces -me dijo uno de mis amigos
- Está todo muy lujoso

A partir del primero de diciembre del año pasado, abrieron este lugar y lo convirtieron en Centro Cultural. Es irreal, nunca pensé verlo. Así que aproveché hoy para visitarlo.

La Calzada de los Presidentes, donde están las estatuas de todos los mandatarios. Fox aparece con una niñita y haciendo la señal de la victoria.

Haré un poco de contexto:

Los Pinos, en el siglo XIX, era un rancho denominado "La Hormiga", porque era la propiedad más pequeña de un hombre ricachón que tenía varias haciendas. Lázaro Cárdenas pensó que sería buena idea vivir ahí, y no en el Castillo de Chapultepec, así que construyó una pequeña casita en medio. Como "La Hormiga" sonaba medio feo, la rebautizó como "Los Pinos", porque a su esposa la conoció en un lugar que se llamaba así (no porque hubiera pinos).

Hay que saber que todo el complejo es un graaan terreno con muuuuuchos jardines y varias casas adentro, como un fraccionamiento. La de Lázaro Cárdenas, la de Miguel de la Madrid, la de Miguel Alemán. Hay oficinas, salones, fuentes y estanques.

Hoy puedes recorrer todo: entras por los jardines y te metes a las casas. Hay mucha gente que va a visitar Chapultepec y se pasa a ver cómo vivían antes los presidentes. Eso es lo interesante.


Un niño que estaba enfrente de mí iba asombrado. No entendía muy bien qué estaba viendo. Le dijo a su mamá "¿Y esto ya existía antes?", y la mamá le explicaba que era donde vivían los presidentes. Dos venezolanas se iban tomando fotos y selfies en cada pasillo. Decían "¡Estoy en Los Pinos!". Yo les hice plática:

- Es raro ¿no?
- Es muy raro estar aquí
- ¡Todo es tan lujoso!

El sentimiento común es este: imaginen esas películas donde hay un golpe de Estado y que los ricos que vivían ahí hubieran tenido que salir corriendo. Imaginen que el pueblo común y corriente (como yo) está entrando a este lugar para ver cómo vivían. Imaginen la sorpresa de saber que las habitaciones son más grandes que una casa de interés social. Esa sensación entre asombro, desprecio y curiosidad.

Bueno, pues así va la mayoría de la gente. Una señora me dijo:

- Es increíble cómo vivían
- Ajá
- ¡Y con nuestro dinero!
- Ajá, señora
- ¡Y aparte se llevaron todo lo que había adentro de las casas!

Porque, en efecto, muchas áreas están vacías. No sé si porque hicieron limpieza o porque de plano se lo llevaron.

Las habitaciones que ocupaba Peña Nieto. Afuera hay un letrero que dice "Así las recibimos"

La Casa Miguel Alemán tiene una sala de cine para 35 personas con sillones reposet (que hoy pasa cine nacional, dos veces al día), una lavandería enorme y un búnker, donde supongo, había reuniones altamente secretas. No creo que funcionara como búnker nuclear porque las paredes son como de 10 centímetros de ancho y se abren con una puerta de metal.



La gente va de aquí para allá. Hay muchos policías y soldados que vigilan las instalaciones, pero que son muy amables. Se ve que no están capacitados para eso y tratan de hacerlo lo más amable posible:

- Para allá es el recorrido, señor
- No se tome fotos en las escaleras, es peligroso
- No se recargue mucho allí, hágase para atrás
- Allá están los baños
- Para allá no se puede pasar

Cuarto donde veían los partidos de la selección nacional #TrueStory

Hay cuartos y cuartos, muchos cerrados. Y hay muchas salitas (¿para qué querrían tantas salas y sillones?). Los libreros están casi vacíos, lo único que abundan son enciclopedias de historia de México y arte universal. Las áreas están cerradas con esos listones que ponen en los bancos y no hay mucha información, casi te tienes que imaginar lo que ocurría ahí. Supongo que eso es por la premura de abrir al público. Espero que le hagan algún arreglo tipo museográfico al lugar, porque se ve muy improvisado.

Para entrar, tienes que pasar tu mochila por una banda de seguridad, pero es muy rápido, no haces fila. Te puedes sentar en los jardines donde seguramente la Gaviota se paseaba imaginándose que había una rubia que sonsacaba a su marido. Hay un pequeño estanque de peces japoneses con un letrero que dice "No aviente monedas al agua porque hace daño a los peces". Ja ja ja, ya me imagino que los primeros visitantes lo hicieron.

Lo más bonito son los jardines.

En fin. Creo que ya es visita obligada en la Ciudad de México ir a Los Pinos, por lo menos para pasearse por los bonitos jardines y andar de curioso. Como es centro cultural hay actividades con los niños, funciones de cine y hacen algunas visitas guiadas. No es accesible (no hay rampas para sillas de ruedas en todas las áreas) y tienes que llevar tu agua porque adentro no hay ni una tiendita, aunque hay bebederos. Puedes pasear tranquilamente una hora para visitar todo.

Y para acabar: lo que más me impresionó es esta sala en donde seguramente se reunían todos los gobernadores y jefes de gabinete. Conté 48 asientos, cada uno con un pequeño centro de comando ¿para qué? No sé. A lo mejor votaban para ver quién compraba la barbacoa del domingo ¡ja ja ja!

¡Qué elegancia la de Francia!