Blogósfera mexicana 2015

jueves, 25 de agosto de 2016

El siguiente gran proyecto de Internet



Hace dos días estaba buscando el video de presentación de los Juegos Olímpicos de Tokio. Entré a YouTube y los primeros resultados eran los que ven en la imagen de arriba: decenas de videos en los que alguien comenta lo bonito que estuvo, pero del video nada. Nanais palomas. 

Esto se debe fenómeno conocido como "a que hago que le piques a mi dese", o en inglés Clickbait. El Clickbait ya fue comentado en este blog, y es ese truco vil y ruin en el que los sitios populares hacen que des dos o tres clicks para llegar al contenido que buscas. Upsocl, Playground, Sopitas y hasta los portales de noticias aprovechan la buena fe del internauta que le pica al link que te ofrece cosas espectaculares y en las que no vas a creer lo que pasó después. ¿Qué ganan con eso? Tráfico, tiempo de estancia en su sitio. Que por cada segundo que pases esperando a que cargue el video, ellos te pasan anuncios.

Lo mismo pasa con los videos de YouTube: en vez de mandarte directo a la información tienes que ver primero cómo un YouTuber de cara bonita te explica lo que estás a punto de ver (eso en el mejor de los casos porque en el peor tienes que ver su descripción como inserto).


Cuando hace años se nos dijo que internet era la plataforma en la que todos podríamos generar información y comunicarnos con los demás, muchos se lo tomaron muy a pecho. Hay un exceso de contenido por todos lados, cada día se abren nuevos blogs, nuevos portales. Todas las agencias de publicidad quieren tener su propio portal de noticias esperando ganar carretadas de dinero. Pero el exceso de información genera censura por sí mismo. El 90 por ciento de lo que estamos generando es material que se olvidará en horas.


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No es un fenómeno nuevo, pero cada día se marca más. De hecho su crecimiento ha sido exponencial en la época de YouTubers.

He pensado que el siguiente gran proyecto de internet tiene que ser tan altruista y revolucionario como lo es Wikipedia. Tiene que ver con la curaduría de contenidos. Tendrá que ver no con la presencia de personalidades, ni el lucimiento personal, sino apelando a lo básico: a buscar y separar la paja en una internet que se llena más y más de basura.

¿Cómo lograrlo? Supongo que se tendrá que comenzar consiguiendo personas que se la pasen dragando la red. Dichos curadores (<--- palabra clave) necesitarán una plataforma en la que vayan colocando lo que a su juicio es lo más importante de lo que va pasando. La regla será, no dar más de dos clicks para llegar a donde quieres. Sin tiempos de espera innecesarios, sin pantallas que salten a cada segundo. Sin publicidad intrusiva.

Wikipedia es un buen ejemplo de un pilar internetero en donde tú no sabes quién es el que está detrás de la pantalla (aunque a veces quisiéramos) editando el contenido. Se mantiene de donaciones, sin publicidad alguna. Y aún así la Fundación Wikimedia es una de las más importantes del mundo. Habría que resolver el problema del dinero: ¿pagarían ustedes por una red sin paja? ¿sería inviable hacerlo? Además queda el punto del curador ¿quién estaría capacitado o no para poner lo que él considera que es importante?

Pensaré en ello. Lo cierto es que he platicado muchas veces sobre lo difícil que está resultando encontrar el buen contenido. Ya no quiero darle clicks a portales en donde hay cinco párrafos de nada para poder llegar a un video. Me molesta que un productor profesional haga un video para que alguien más lo tome y le ponga su marca de agua.

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Sin embargo, así ha crecido la red: libre, toma su camino. En 25 años de existencia se ha diversificado de maneras que no pensábamos. Me asusta un poco que no haya investigación en esto o que el humor se haya comercializado, como si fuera una fórmula de refresco. Supongo que habrá que pensar en cómo organizar esto, ahora que se puede.



El Final... sinfónico

Esta versión vale la pena por el segmento que comienza en el 1:45 ja ja ja :D

Futura CDMX



Cuando yo era niño las maquetas las hacíamos con palitos de paleta y engrudo. Cuando ibas creciendo agarrabas sofisticación: usabas cartulina cascarón (acotación: yo no sé a quién se le ocurrió que una cartulina con textura sería buena idea y menos aún, que las maestras de todas las primarias mexicanas las usaran como material básico de manualidades).

Ya tiempo después podías comprar personitas y arbolitos en las papelerías. Si no tenías, comprabas juguetitos con rebabas de plástico que te cortaban las yemas de los dedos cuando los manipulabas. Pero esos eran otros tiempos.

El domingo me llevaron gratamente a ver la gran maqueta de la Ciudad de México en un sitio llamado Futura CDMX. Su costo fue exagerado: 70 millones de pesos. Uno pensaría que con ese dinero se podrían hacer 31560 maquetas de primaria y sobraría para hacer un pachangón, pero lo cierto es que es sorprendente la investigación, el trabajo y la proyección sobre esta maquetota. No hay foto que le haga justicia y resulta de lo más educativo ver cómo el Valle de México fue creciendo y cómo se inundaba por medio de un mapping. Es sorprendente.

*Memo ve al vacío y da un sorbo a su café*
Una vez quise hacer algo similar a esto cuando trabajaba en el Museo Universum en donde, los que lo hayan visitado, recordarán que hay una maqueta hecha con fibra de vidrio y un gran mapa de la Ciudad en el suelo. Como no teníamos 70 millones de pesos, pero sí muchas ganas, hacíamos recortes de cartón y trazábamos líneas con masking tape. No me da pena decirlo, resultaba muy interesante para los visitantes.

*snif snif*

Si quieren visitar la maqueta les recomiendo que vayan en domingo, porque la entrada cuesta 30 pesitos (los otros días cuesta 100, a excepción de estudiantes y vetustos). Los recorridos comienzan cada 60 mins, así que lleguen unos 15 minutitos antes de la hora en punto. Además de la maqueta en la parte superior se encuentra un gran salón con unas computadoras interactivas, manipulables como si estuvieras en Minority Report o como si fueras Tony Stark tropicalizado. Es así:

Un vídeo publicado por El Memo (@guillermo_ga) el


Futura CDMX está junto al Colegio de las Vizcaínas en el Centro, en lo que solía ser su teatro. Está a pocos pasos del metro Salto del Agua, al final de un bonito jardín en donde pueden echarse un lonchecito antes de entrar :) ¡Lo recomiendo mucho!

miércoles, 24 de agosto de 2016

Wenses y Lala


Ayer vi la obra Wenses y Lala que se presenta todos los martes en el Teatro Banamex, allá en Santa Fe. Como a mí nadie me paga por hablar bien de las obras de teatro, ni soy crítico profesional, pero la verdad es que me gustó mucho, voy a tratar de reseñarla sin poner spoilers ni contar nada de la trama. Es un esfuerzo extraño, pero a ver si me sale.


1) Una vez conocí a una pareja de la tercera edad. No eran esposos, pero vivían juntos. Y no eran esposos porque las circunstancias los unieron de una manera inexplicable: él era hijo de refugiados españoles, y ella vivía en Madrid. Un día él fue a España y la encontró: se enamoraron al instante. Un mes después ella ya venía en barco para casarse, pero el buque tuvo tan mala suerte que se demoró dos días. Él había apartado a un juez para la boda y era imperativo que se casaran, para que ella tuviera sus papeles. Llegó el día del matrimonio civil pero ella seguía en altamar: lo que hizo él es casarse con su propia hermana (que el juez no conocía) y cuando llegó ella, dos días después, fueron a firmar los papeles faltantes. Legalmente no eran esposos, pero sí eran, así que vivieron felices por siempre.

2) Años atrás, cuando era un jovenzuelo, tuve contacto con una pareja de esposos. Él era malhumorado y solo rezongaba. Ella hablaba hasta por los codos. Un día ella quería ir a echar chisme con sus amigas, cosa que a él le molestaba muchísimo, pero quiso la mala suerte de que cuando bajó al auto la llanta estaba ponchada. Como a sus amigas solo las veía una vez cada año se puso a llorar mucho porque iba a llegar tarde. Él se dio cuenta. En lo que ella subió a pedir un taxi y bajó al estacionamiento, la llanta estaba cambiada. Sorpresa. Ella quiso agradecerle el gesto pero él nomás gruñó "ya vete, ya vete y no llegues tarde".

3) Hace unas semanas fui a visitar a una tierna, pero aguerrida ancianita que se llama Tala. Doña Tala vive en los dolores causados por la edad y una vida de sufrimiento. La encontré postrada en su cama y cuando me vio, se le fueron los dolores: agarró su cepillo y se peinó para que no la viera fea. Lo que pasó el siguiente día es que se quejó de lo mal que la trataba la enfermedad al mismo tiempo que me hacía rallar queso, que fuera por mandado y que cocinara calabazas.  Me contó cinco veces de cuando estaba deprimida y yo solo alcanzaba a decir "ajá" "no" "uuuuh". Me decía que le daban dolores por todo el cuerpo, pero en la tarde quiso que la sacara a que le diera el aire de la calle. Cuando me despedí me dijo "¡acuérdate que estoy mala, échame una llamada de vez en cuandoooooo!".

Bueno, pues si conocen personas así, su pareja actual es gruñona pero de buen corazón o no entienden el comportamiento inexplicable de hombres y mujeres, Wenses y Lala es una obra que tienen que ver. No tiene más escenografía que una banca de madera y no hay más actores que Adrián Vásquez y Tete Espinoza. Es un guión bien llevado que explora una parte de lo que es ser mexicano, de manera sencilla y bien contada. Y es, debo decirlo, una obra bellísima :)

Heatwave

A ver en lo que escribo un post voy a poner un poco de musiquita :)