jueves, 22 de octubre de 2009

García Márquez


Me acordé de una anécdota que contó la esposa de Gabriel García Márquez. No me acuerdo dónde la leí, pero me la sé muy bien. Eso sí: la voy a contar como me acuerdo.

Le preguntaban a ella cómo le hacía su esposo para escibir con ese estilo de "realismo mágico". Ella contestó "cuál realismo, si su vida está re loca".

Como ejemplo, puso una vez que el Papa Juan Pablo II invitó al Gabo al Vaticano. Él y su esposa se pusieron muy guapos, ella planchó la camisa del escritor en la habitación papal, pero se dio cuenta que uno de los botones estaba flojo. "No hay problema" -dijo Gabo- "me hago menso".

Llegó la hora de la cita, pasaron los guardias suizos para llevar a Gabo con el Papa, lo dejaron en la sala de entrevista y cerraron. Los dos charlaron y en un momento de la plática el Papa le dijo "le falta un botón a su camisa".

Ambos se pusieron a buscarlo por todo el lugar, y cuando lo encontraron, el Papa ofreció llamar a una costurera para que se lo pusieran. Ahí se dieron cuenta que estaban encerrados por fuera, así que no podían salir. Gabo y el Papa se pusieron a golpear la puerta, porque por alguna razón los guardias no estaban en su lugar "¡Ábranooos, ábranoooos!".

Sólo de imaginar al Papa y a Gabo, primero agachados por todo el lugar y luego golpeando la puerta, me basta para saber porqué el escritor escribe como lo hace :P

4 comentarios:

  1. Ja ja ja a mí también no me falta quién me pregunte cómo es que escribo tantas ocurrencias. ¡Porque todas son experiencias propias!

    Ya me imagino al Papa pateando la puerta como loco XDDDD

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  2. jajajaja, neta me hubiera gustado mucho ver al papa y el gabo asi, jajaja, seria muy divertido

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  3. Pues yo no me los imagino asi ehhh !! jajaja

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