lunes, 9 de mayo de 2011

Favor de guardar silencio (I)



Tengo una amiga (Ave) que trabaja en su casa y vive en una unidad que está en el centro de la ciudad. Siempre se queja:

- Mis vecinos ponen reggaetón
- Mis vecinos ponen salsa a todo volúmen
- Mis vecinos comparten su música para que la oigan a 5 kilómetros a la redonda

Un día fui a dejarle unas cosas a las tres de la tarde y, en efecto, hasta las paredes retumbaban, el gato salía corriendo y los platos se caían de los estantes. Ave salió encabronadísima y tocó la puerta de la vecina para que se callara. Nadie le abrió. Ave pateó y pateó, y al final ella -y el poli de la entrada- le bajaron el switch a la salsera.

Pasó un tiempo en silencio. Un rato después alguien tocó la puerta de mi amiga: era la hija de la vecina. La conversación fue más o menos así:

- ¿Tú le tocaste la puerta a mi mamá?
- Si
- Es que ella tiene derecho a oir su música
- Claro, el problema es el volumen
- Es que no estaba tan alta, además no te oyó porque se estaba bañando

¿?

Afortunadamente fue un pleito entre mujeres porque si hubiera sido entre hombres eso habría acabado en "Es que tiene derecho a su chingadamadre" seguido de un derechazo a la mandíbula. El argumento de la vecina tiene dos fallos:

1) Si se estaba bañando y no podía oír ¿cómo se enteró que le tocaron?
2) Todos tenemos derecho a oir música, pero para eso se inventaron los audífonos

Sin embargo la duda me corroe ¿por qué la gente cree que tienen el derecho a compartir música que uno no quiere oir?

9 comentarios:

  1. Así ocurre con mi vecino y mi sobrina Fanny, que llegan con la música de sus autos a todo volumen ¡y a veces en medio de la noche!, las ventanas retumban y me pone muy nerviosa el escándalo. Les digo que le bajen pero me ignoran.

    Por cierto, con la vecina te faltó un tercer fallo: ¿Tenía el cabello mojado?

    A veces un pleito entre mujeres no siempre es el adecuado, ¿acaso ya olvidaste de dónde salió el término catfight?

    Saludos, Memo chulo.

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  2. Yo tengo un vecino que todos los fines de semana llegaba bien tarde en la madrugada con el escándalo de su coche. Un día me hartó y desde mi ventana le grité (nada amable) que le bajara, y santo remedio :D

    Oye, ¿y si escribes una segunda parte sobre los dudes que escuchan música sin audífonos en el camión?

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  3. ¡Peor! ¡Los que aparte de escuchar su música se ponen a cantar como si estuvieran pidiendo "una caridad"! XD

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  4. Y deja de eso, los que escuchan su música en el camión, cantan y además se ponen a bailar.
    Sobretodo esos que "cantan en inglés" y nada más washawashean =S

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  5. D= awwww es horrendo eso, eso y en las micros su pinche ruido y en el metro los vendedores y sus putas bocinas, me dan ganas, de, de de...

    O__________________O

    Me dan ganas de que le bajen un par de decibeles a su escándalo.

    Y si, esa gente q escucha su cel sin audífonos merecen unos golpes.

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  6. la verdad es que tu amiga hizo muy bien, al tocarle la puerta y como no contesto que le bajara la pastilla, claro todos tenemos derecho a escuchar música pero a un volumen considerable una vez esta bien, dos pues bueno pero ya q se la haga costumbre que no chingue.
    Sipo los vendedores en el metro con esas bocinas ahhhh es terrible.
    Saludos memo

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  7. Memo, así como los norteños ponen sus narcocorridos a todo volumen en sus camionetas, yo voy en mi carrito con el audio a todo lo que da con Wagner, Bizet, Verdi, Vivaldi, el Mariachi Vargas, pasosodobles taurinos, corridos de la Revolución y marchas militares... Nadie me ha dicho nada

    Saludos!!

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