miércoles, 7 de diciembre de 2011

La guardia

Cuenta una bonita leyenda ficticia que una vez estaba el rey Estuardo de Lombardo dirigiendo una batalla para ganar el amor de milady. La dirigía, claro, desde su castillo. Los mandaderos iban y venían con las noticias pero tardaban mucho, así que a Estuardo ya le andaba por irse a dormir; le dijo a su criado que se llamaba... er... Lenguardo:

- Oye Lenguardo ¿todavía no llega el emisario?
- No, señor Estuardo
- Pues te quedas aquí en la puerta haciendo guardia, y si llega vas y me despiertas porque yo ya estoy muy cansado
- Si señor

Lenguardo se quedó en su puesto quietecito, pero nunca llegaron las noticias hasta el otro día porque el emisario también estaba cansado y se quedó dormido.

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El grito de "¿Quién se queda de guardia?" retumba hasta nuestros días en cualquier oficina. Cuando trabajaba en un museo, nos teníamos que rolar un fin de semana al mes a hacer la guardia, que no significaba otra cosa que quedarse en nuestro lugar, quietecitos por si pasaba algo. Nunca pasaba nada -ocasionalmente sí pero nunca era importante.

Hacer la guardia significa desperdiciar un día de tu vida esperando no-sabemos-qué-cosa así que lo más conveniente es armarse con unos sandwiches de jamón, cocacolas frías y una baraja para jugar solitario. O en tiempos modernos, una computadora para tuitear todo el tiempo:

- Estoy de guardia
- No pasa nada
- Aburriiiiido
- Ya me quiero ir

La Ley de Murphy indica que en cuanto nos paremos de nuestro lugar para ir al baño sonará el teléfono y pasará algo tan malo que hará que nuestro jefe nos diga:

- Cabrón, se cayó una niña del sexto piso y tú no estabas en la guardia
- Lo siento señor, fui al baño
- ¡Qué baño ni qué ocho cuartos! ¡Seguro ni estabas!

O sea que las 8 horas que pasaste boqueando como pescado no sirvieron de nada porque no estabas en el momento oportuno.

Por suerte ya me libré de hacer guardias porque mi revista es semanal y tiene un calendario establecido, así que cuando pasa algo en fin de semana (digamos, que Peña Nieto se equivoca) no puedo hacer nada. Aún así no me libro de que mi jefazo me hable por teléfono -que siempre debo de tener prendido- diciendo "cabrón, prende la tele que está pasando tal cosa". Guardia domiciliaria, que le dicen : /


2 comentarios:

  1. Nosotros (los estudiantes, claro) somos dueños del servicio de urgencias de las 2 a las 4:30 de la mañana, pues los doctores de base se van a dormir los 3 desgraciados xD

    Después de las 4:30 no llega nada, pues los borrachos lastimados ya no tienen como llegar al hospital o simplemente se quedaron dormidos :P

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  2. http://memegenerator.net/cache/instances/400x/11/11787/12070145.jpg

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