miércoles, 7 de marzo de 2012

Carta al joven profesionista

Joven profesionista, tú que me estás leyendo, sí tú:

Llevo más trabajos en mi haber que dedos en mis extremidades. Eso es verdad. A veces me toca ser jefe, a veces me toca ser tropa loca. Hoy estoy en una posición arriba pero sé que mi ciclo puede ir pa' abajo, así que mientras me va bien déjame darte unos consejos de viejo achacoso cof cof:

1) Diversifica: Ayer platicaba con una leyenda del periodismo y me decía "qué mal hemos hecho al especializar las carreras". Tiene razón: el campo laboral ya no es lo que era, ya no es lo que era, ya no es lo que era. Antes las empresas se contentaban con que supieras hacer bien una cosa. Ahora la competencia es tan dura que tienes que aprender a hacer bien 10 cosas a la vez ¿qué cosas? Eso no importa: yo diseño pero sé escribir bien. Hay quien hace videos y puede corregir textos sin problema. Conozco un físico al que se le dan bien las relaciones públicas.

No esperes a tener un trabajo en el que te pidan hacer algo: aprende a hacer cosas por tu cuenta. Nunca sabes cuándo se van a requerir tus conocimientos y eso te puede dar herramientas.

2) Lee y entérate: Yo siempre he dicho que prefiero trabajar con un diseñador que esté enterado por lo menos de lo que pasa en las noticias, que trabajar con un experto en cosas técnicas pero que es un papanatas. La cultura es una cosa que no se compra ni se reemplaza con nada. Tal vez pienses que si trabajas contando limones no te va a servir de nada saber quién es el presidente de Colombia (y tal vez tengas razón) pero los jefes siempre se fijan en qué tan culto e interesante es un empleado.

Lean y tengan buena ortografía por sobre todas las cosas. Hasta para escribir en Facebook, todos los detalles cuentan.

3) Tengan proyectos propios: Encontrar un trabajo ideal es la cosa más difícil del mundo. Yo tardé más de 15 años en encontrar el mío pero siempre me salvó mentalmente tener una cosa que me apasionara. Lo que sea: pintar uñas, dibujar, mantener un blog, hacer manualidades. No hay nada peor que vivir frustrado todo el tiempo pensando que pierdes el tiempo en un trabajo; hay que ser realistas, pocas veces un trabajo te da tal satisfacción que no necesites hacer nada más, así que hay que tener un salvavidas mental.

4) No pongas todos los huevos en una canasta: ¿Quieres que te vaya bien? Ten dos trabajos. Eso aplica bien para los que hacen freelance: nunca sabes cuándo tu cliente te va a fallar. Nunca sabes cuándo viene la siguiente devaluación, cuándo corren a tu jefe, cuándo hacen recorte de área. Tal vez pienses que no tienes tiempo de buscar otra cosa pero siempre hay un ratito libre que puedes aprovechar para tener una entrada extra de dinero: muchas veces me ha pasado que me quedo sin mi fuente principal de ingresos, pero te salva ese piquito que tienes por ahí.

Si eres comunicador olvídate, más a mi favor: confiar en que una empresa te va a mantener toda la vida es cosa del pasado y del burocratismo. Triste pero cierto.

5) Nunca traicionen: Aunque el dueño de tu empresa sea un tarado, es el que te da de comer, ni modo. Hay que apechugar o en el mejor de los casos, arreglar tu manera de trabajar para que todo fluya mejor. Nunca hagan negocios turbios, nunca trabajen con la competencia al mismo tiempo. Casi siempre se descubre que hay algo chueco (nunca falta el amigo soplón que suelta la sopa de que estás recibiendo soborno de algún proovedor) y nada afecta más tu historial laboral que el que te corran por tranza. Pierdes credibilidad en el medio y ante tus compañeros.

6) Llévate bien con todos: Un gran porcentaje de los trabajos adquiridos se hace por tu red de contactos: el amigo que trabajaba contigo te recomienda con alguien, el jefe de hace dos trabajos te requiere de nuevo. La señora de la limpieza sabe de un trabajo bueno: la oportunidad puede venir de quien menos te esperas. Yo sé que a veces es difícil, pero nunca te pelees en el trabajo ni seas la persona problemática. Ayuda a quien te pida que le eches la mano: nada te cuesta y puedes dejar la mejor impresión.

7) Invierte en ti: Nunca es dinero tirado a la basura. Si tu trabajo es estar siempre en público, invierte en tu imagen. Si tu trabajo es hacer ilustraciones, invierte en buen material. Con internet esta inversión puede ser muy barata, pero necesitas el tiempo y la dedicación para tomar un curso en línea, bajarte ese libro que te puede ayudar y dedicar unas horas del fin de semana a capacitarte por tu cuenta en vez de estar en cama jugando playstation.

8) Lee: No me canso de repetirlo. Lean periódicos, libros, revistas, la caja de cereal, las letras chiquitas de los contratos. Contaré una anécdota: una vez me tocó una jefa que era muy estricta. Por razones del destino hubo una comida en la empresa y me tocó sentarme en su mesa: el horror. Pero me la pude capotear porque resultó que ella era fan de mi escritor favorito. Una buena plática puede hacer que te vean diferente o que sigan pensando en ti como un peón.

Así que ya saben. Con cariño.

Memo

9 comentarios:

  1. orale memo, muchas gracias por tus consejos, no sabes que coincidencia que hablaras de este tema XD.

    Saludines

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  2. ¡Te la sacaste con el post, canijo!

    :)

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  3. Wow Memo...me encanto este post... cuanta razòn hay en tus palabras...

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  4. Odelay!!! que buen post Memin, estoy de acuerdo con todos los puntos. Manos a la obra puesn.

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  5. Excelente posto, felicidades Memo. Gracias por los consejos ^^

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  6. Muchas gracias :D es bueno que alguién con experiencia nos hable a los probres ilusos :P saludos!:D

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  7. En mi servicio social ví en el muro de una de mis compañeras este post posteado en el muro de otro contacto suyo. Esta carta ha tenido mucha difusión al parecer.

    Y por cierto, es hermosa <3

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