viernes, 9 de marzo de 2012

Epílogo al joven profesionista

Postdata

Joven profesionista. Sí, tú, de nuevo tú. Hace poco te escribía esta carta. Pero se me olvidó un consejo más, uno que no sé porqué se me pasó, porque es el que más me ha servido. Atento:

9) No te quiebres bajo presión en tu trabajo: ¿Quién sirve para un trabajo y quién no? ¿Quién tiene capacidad de seguir adelante? Sólo los que no se quiebran. Mi regla personal número uno es no aventar todo, no ceder a la presión, no botar un trabajo aunque todos estén encima de ti y no sepas ni cómo reaccionar. Sí, me ha pasado que me enojo, pero eso se arregla desapareciéndote un rato para pensar una solución. Piensa siempre en un plan B: si las cosas no salen como esperas, ten preparado un as bajo la manga. Da soluciones en vez de ser el problema. Nunca quebrarse, nunca chillar aunque te lleve el cuerno, eso no ayuda en nada.

Sólo llegas a conocer bien a una persona cuando la sometes a la presión extrema. Cuando hay que entregar un trabajo y parece que no va a salir: ahí se ve de qué estás hecho. Ahí se ve en quién puedes confiar y en quién no. Saber reaccionar de inmediato no es cuestión de talento: es cuestión de prepararse.

Y eso es todo. Suerte en tu vida.

Memo

1 comentario:

  1. Ains, ahora hasta me dieron ganas de hacerlo video. Puedo Memito? :3

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