domingo, 29 de abril de 2012

Día del niño: no a la violencia infantil

Uno

Cuenta la leyenda que mi papá nos llevó a mi hermana Rosalía y a mí a un balneario en Cuernavaca. Yo era un bebé como de seis meses. Mi mamá -seguramente- traía sus horribles chanclas de toda la vida y en un momento de flaqueza se resbaló, aventándome por el aire como mariscal de campo que pierde el balón, con tan mal tino que en vez de caer en la alberca (donde hubiera caído en blandito) fui a dar de cabezota al piso junto a la piscina.

Mi familia cuenta esta anécdota como "Memo, el bebé de la cabeza dura". Cabe mencionar que cada vez que se cuenta esta historia en una reunión familiar mi mamá cae de hinojos diciendo "perdóname hijito".

Dos

Mi hermana Coral tendría como un año de nacida y yo, ocho. Esa vez estábamos en un Bancomer y le dije a mi sacrosanta:

- Déjame a mi hermanita
- No
- Déjame a mi hermanita
- No
- Déjame a mi hermanita
- Bueno, pero no se muevan de este lugar, por el amor de dios

Yo, tan obediente, no me moví pero en cambio le dí un leve -leeeeveee- empujoncito a mi hermana y ella, frágil como es, cayó de cabeza en el piso del banco soltando un alarido como de ambulancia descompuesta. Se le hizo un chipote como de Monte Everest. Tiempo después la volví a tirar y el chipote se le hundió. Pobrecita, parecía mostro malhecho. Hoy está sana, totalmente respuesta del chipote, pero loca ¡yeeiii!

Tres

Cuando Coral tenía diez años y yo 17, íbamos en microbús de un lado a otro. Yo, en mi incipiente adolescencia, gustaba de bajarme de los microbuses cuando todavía estaban en movimiento, como deporte extremo. Nunca me caí.

Un día la reté diciendo "a que no te bajas igual". Ella se bajó cuando el microbús iba arrancando y cayó de fauces (no de bruces, de fauces) y planeó por la banqueta como avioneta Cesna sin ruedas. Yo le dije algo así como "y cuidado con que le digas a mi mamá, babotas".

Ella se sobaba sus rodillitas diciendo "sí, manito" jajajaja (no sé de qué me río, hoy sí me agarra a chingazos)

Cuatro

Ni siquiera recuerdo qué edad debí tener, pero era muy muy muy pequeño. Estábamos en una tienda Gigante, hoy Soriana, y me gustaba esconderme dentro de esos horribles aparadores/ colgadores de ropa para espantar a mis papás que iban de un lado a otro diciendo "¿dónde estás mijito?".

Cuál fue mi sorpresa que un día me asomé y no estaban mis papás. Corrí y corrí por el supermercado y nanai de mis jefazos. Una señora se apiadó de mis lagrimones y me quiso agarrar, pero yo me acordé de la leyenda del robachicos y corrí pa'l otro lado. Iba yo moqueando hasta que un policía me llevó a paquetería y de ahí vocearon a mis papás. En mi mente me veo gimoteando como nena diciendo "me-me-me-llamo memo y mi ma mima mima-má Rosalba". Nunca más me escondí.

Cinco

Mi papá nos llevó a Acapulco y mi hermana Rosalía y yo corríamos en la playa como locos. Mi hermana Coral debió tener como tres años, porque mi papá la llevaba en brazos y la metía al mar cada vez que se iba la ola. Ese, creo, debe ser el deporte favorito de los papás "ya se va la ola, ahí viene la ola, ya se va la ola, ahí viene la ola". Mi papá siempre se sintió Chanoc.

Una vez le falló el "ahí viene la ola" y el mar le dió una revolcada marca Llorarás. Mi hermana y yo vimos horrorizados cómo el mar se los llevaba una y otra vez hasta que mi papá se levantó como Poseidón con mi hermana de cabeza y agarrada de una pata mientras gritaba "¡estoy bieeeeeeen!". Pobre Coral parecía pollo en matadero.

Esa vez Coral quedó traumada, pero creo que ya no le dan miedo las revolcadas...
...
...
¡las revolcadas en el mar, no sean malpensados!

8 comentarios:

  1. Jajaja wey, me imaginè a tu jefecita santa poniendo gesto de Peyton Manning mientras volabas XD

    ¡Chingonas las anècdotas!


    Saludos Enfermos.

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  2. No te burles wey, capaz de que por eso soy así, soy así, soy así, no tengo tics, no tengo tips, no tegno pits

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  3. jajajajajajajajajajajajaj me mato de la risa la número 4, te pasaste con tu hermana Coral.

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  4. JAJAJAJAJAJA todas tus anécdotas son buenísimas, las de Coral son la onda :P

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  5. A mí también me revolcó la ola, jajajajajajajajajajajajjajajaja

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  6. ¡Y el premio para el mejor hermano del mundo va para Guillermo Guerrero!

    Ay Memo, el caso es reírse de uno jajajajaja Aunque yo ya me sabía tu anécdota de bebé porque lo mencionaste en 15 a 20. Creo que por eso no te nos lograste, mijo :D

    ¡¡Saludos y felícítame a tu niño interior!!

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  7. Jajajajajajaja no manches jajajaja no paro de reir sobre todo con eso de chanoc y poseidón y la revolcada jajajajajajajajajajajajaja.
    Yo creo que a la mayoría de los chamacos nos pasó que perdiéramos a nuestros papás, es la sensación mas fea que puedes experimentar a esa edad.

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  8. Jajajajajaja, hay memo, miles de meses despues leo esto y mumero de la risa, es horrible no poder dejar de reir y estr ne la oficina,jajajajaja

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