viernes, 25 de mayo de 2012

Días de freelancear

Supongo que en la Edad Media había algunos hombres que no tenían tierras, ni mujeres, ni señor feudal. Nomás tenían habilidad con la espada. Supongo que también a algún emprendedor se le ocurrió:

- ¡Claro! pues si no puedo más que matar cristianos, pues voy a poner mi anuncio para que me contrate el que quiera y así me hago de dinero para comprar mi hidromiel con Coca light

A estos hombres se les puso el bonito nombre de mercenarios. Iban matando gente al que le pagara más. El problema empezaba cuando no había guerras que luchar, así que se quedaban en su casa haciendo bizcos y puliendo su espada. El otro problema era cuando había mucha gente que matar así que se iban a un bando, se regresaban a cambiar de armadura a su casa y luego se iban del otro lado a matar a sus compañeros.

Estos mercenarios son el antecedente de los freelanceros actuales: profesionistas que se la pasan en su casa trabajando al que le pague más (cuando hay trabajo) y cuando no hay se truenan los dedos para pagar la renta.

Los peligros a los que se enfrentan los freelanceros actuales son muchos, pero se resumen en esto: tienen que tener una disciplina casi militar para no distraerse.

El día de un mal frelancero (como me llegó a pasar a mí) empieza cuando se levanta, no se baña, sigue en piyama todo el día y todo le da flojera. Se va a poner a trabajar cuando se acuerda que hay trastes sucios. Al pasar por la cocina la cama lo llama y se echa un coyotito. Lava trastes, se regresa a su compu pero antes se pone a acomodar su escritorio. Llega un amigo, platica, se da cuenta que son las tres de la tarde lo corre y se pega en la cabeza diciendo que ora sí tiene que trabajar.

Pero como ya le da hambre se regresa a la cocina, se come una salchicha cruda, se toma una cerveza y regresa por undécima vez a su lugar. Abre el correo para ver si no tiene más pendientes, abre Facebook, Twitter, se queda ahí dos horas y a las seis se da cuenta que no ha trabajado ni madres.

Luego de hacer más sinsentidos, a las ocho de la noche empieza su jornada laboral. Por supuesto no hace nada ;D

2 comentarios:

  1. OMG!! Soy una "mala freelancera" con mis pedidos de miniaturas!!!! Me describiste completamente... Mea culpa~

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  2. Memo! Esto quedaría perfecto para el ya sabes que :P

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