sábado, 27 de octubre de 2012

Se casa Tacho, con Tencha la del ocho

Voy a la boda de mi cuate Tacho, que es a las 7 de la noche. Ahorita son las 3 y tengo que pasar por algunos cuates a partir de las cinco. Es decir, tengo dos horas para arreglarme y dos horas para recorrer media ciudad recogiendo vagos.

Sin embargo es tiempo más que suficiente: nomás tengo un traje (viejísimo, que casi está brilloso de tanto plancharse), unos zapatos negros, camisas tengo varias -nomás hay que ver cuál está  buena- y algunas corbatas. Con eso me las arreglo.

¿Será verdad el cliché de "el hombre va a las fiestas con su mismo traje y nadie se da cuenta"? Yo ni siquiera me acuerdo cómo son los trajes de mis cuates. En cambio las mujeres -como bien dicta el cliché- usan vestidos diferentes en cada fiesta, no vaya a ser que repitan y las otras chavas se den cuenta.

A final de cuentas en las bodas los hombres siempre acaban quitándose el saco -que queda en la silla invariablemente- y al final de la fiesta bailamos cumbias en mangas de camisa. El saco nomás es para la misa o ceremonia. Visto así la etiqueta debería de ser llevar una camisa decente y una corbata que no sea de palmeras. Ya encima, lo que sea.

O a lo mejor digo tantas tonterías porque no me quiero comprar otro traje ¡jajajajaja! Pues ni que fuera Godínez :P

1 comentario:

Ustedes hacen el blog :)