lunes, 31 de diciembre de 2012

Colectivo Siete Rayas


Hmmm. Antes de que se acabe el año voy a contar la historia del Colectivo Siete Rayas.

WTF? ¿Y esos quiénes son?

En México tal vez no muchos sepan de él, pero es un grupo de ilustradores chilenos que marcaron época (por ahí en la foto salen Montt y Olea). Me parece que su historia puede servir a muchos que tengan intenciones de juntarse con sus cuates, no necesariamente para hacer ilustración, sino para hacer algo creativo. Ahí va:

La ilustración en Chile en los 90 era prácticamente inexistente: mal pagada, no había muchas oportunidades de trabajo, los ilustradores eran vistos como gente que dibujaba bonito. Había vacas sagradas, eso sí, pero no mucha oportunidad para los nuevos exponentes. Los siete amigos que ven arriba se juntaban en casas para tomar vino, bailar y echar desmadre (eso me lo contaron ellos, no lo estoy inventando).

Un día decidieron hacer un plan malévolo para conquistar el mundo: se inventarían un nombre y harían mucho ruido para que la gente se fijara en ellos. Decidieron llamarse Siete Rayas y su propósito era que la gente, en vez de comprar arte de pintores callejeros, les compraran sus ilustraciones y de paso tratar de conseguir trabajitos. El plan era sencillísimo: juntaron material, consiguieron galerías dónde exponer gratis y Francisco Javier Olea, que además trabajaba en un periódico, se iba a encargar de conseguir notas para el diario. Notas chiquitas, pero constantes.

El plan les resultó de maravilla: aprovechando el contacto comenzaron a exponer una y otra vez. No lo hacían al azar: se proponían hacer trabajos sobre, digamos, el amor y cada quién ponía 4 o 5 ilustraciones relacionadas. O dos de ellos trabajaban en conjunto (hubo una exposición famosa de Montt y Olea donde dibujaron decenas de rostros y en donde cada quién terminaba el dibujo que el otro empezaba).

Poco a poco se comenzó a conocer el nombre del colectivo y al cabo de unos años triunfaron: unos se fueron a España, otros a Argentina y los demás agarraron más trabajo del que creían. Y se seguían juntando para tomar vino ;D Hicieron escuela, daban talleres, ahora tienen una tienda propia y marcaron una época en todo Chile, ellos solitos.

Moraleja: váyanse a tomar con sus amigos. Ah no. Moraleja: júntense con sus cuates y aprovechen sus contactos, igual y sale algo bueno ;D


3 comentarios:

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