miércoles, 24 de abril de 2013

Tres pecados de la comida mexicana

¡Más limón!


Llega uno al extranjero contando maravillas de México y cómo nuestra tierra es cuna de hombres curtidos, mujeres hermosas y delicias culinarias. Come uno un hotdog gringo:

- ¿Esto? Esto no es carne, deberían de comerse un taco de chorizo en mi tierra ¡yiajajajajai! (No sé por qué todos los mexicanos gritamos "yiajajajai")

O

- ¿Crepas? En mi México comemos enchiladas con harto pollo y harto caldito ¡si 'ñor! ¡Yiajajajai! (Léase jalando el labio superior como si trajeras un bigote de Zapata)

Bueno, pues hay tres pecados terribles en la comida mexicana. O más bien, tres pecados terribles de los comensales mexicanos que somos casi todos. A saber:

1) Harto limón ¡yiajajajai!

No sé porqué la mayoría de los mexicanos le echan limón a todo. Yo no lo hago pero no por mamucles, sino porque mi hermana Rosalía es experta limonera: ni siquiera ha probado la sopa cuando ya le echa un chingu de limón. Se come un bistec y hasta se retuerce el pobrecito. Come unos tacos de pastor y se agandalla el potecito de limones partidos. No señor, yo a lo único que pongo limón, y eso poquito, es a mi cubita.

Los limones son indispensables en taquerías, quesadillerías y garnacherías. Hay lugares donde te venden los limones aparte pero hay otros que hasta te ponen los suficientes como para que llegues a tu casa a hacer un garrafón de limonada. Los mexicanos somos así y hasta inventamos códigos de buena educación para exprimirlos sobre la comida (es decir, encajados en un tenedor y cuidando que no le vaya a caer una gota en el ojo de nuestro compañero comensal).

2) ¿Más quesito? ¡Más quesito! ¡yiajajajai!

Y si mi hermana Rosalía es ácida como limón, mi hermana Coral es quesera. Compra tres kilos de queso a la semana, los mismos que devora como ratón de biafra. El queso acompaña a todos los platillos mexicanos: taco de chicharrón con queso, elote con mayonesa y queso (¿hay un olor más nauseabundo que ese?), quesadilla de queso Oaxaca con queso blanco, ate con queso, bistec con queso, sopa con queso.

Es tal la demanda de queso en México y tanta la necesidad de hacerlo barato, que los avispados compatriotas de la Central de Abastos crearon el "queso de hule", que no consiste en otra cosa más que rallar un pedazo de plástico blanco. Te lo venden como queso, pero no sabe a nada y cuando lo masticas es plasticoso. Le ponen el pomposo letrero de "queso rallado" pero a mí no me engañan ¿de qué otra manera pueden vender queso a 20 pesos el kilo?.

3) ¿Más picosito? ¡Más calientito! ¡Yiajajajai!

No sé porqué odiamos nuestra lengua: hacemos todo por matar nuestras papilas gustativas. Mi mamá pone la cafetera, se sirve su café y cuando lo prueba dice:

- Este café está frío
- A ver deja probarlOOoarghh ayyyy virghhencita de Guadalupeghhhh!!
- Deja lo meto un minutito al microondas

Cuando sale, ese café podría servir como arma biológica. Mi mamá se lo toma como quien toma una cervecita ¿tendrá callo en la lengua? Además, ella está convencida en que ningún alimento es lo suficientemente picoso, así que pone a mi papá a picar chiles habaneros para echárselos a la salsa de chiles verdes, que usarán para un caldo de chile piquín. Salvajes.

Pero lo maravilloso de México es que hay platillos que conjuntan todo. Pensemos un puesto de garnachas: sale una gordita de chicharrón directa del aceite quemado y lo primero que te pregunta es "¿con queso o sin queso?"; en seguida la bañas de salsa y le pones limón. Y que tire la primera piedra quien no haya sido culpable alguna vez de estos pecados, bloggeros ;D

15 comentarios:

  1. Del limon, tambien hay gente que le pone crema a todo y lo de los elotes es verdad asquerosos pero sabrosos.

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    1. Cierto, la crema es el otro pecado. Haaarrrrta crema y queso.

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  2. Otro pecado es la sal. Aun no prueban la comida y ya le estan vaciando medio salero.

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    1. Eso de que le echen sal aunque no hayan probado la comida me desquicia :S

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    2. Por eso ya les están quitando los saleros de los restaurants...

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. OK, lo confieso, soy pecador en toda la extensión de la palabra. Y sí, me encanta comer sopa de queso, pizza con doble queso, tacos de bisteck con queso y salsa de tamarindo (picosísima) y harto limón.

    Pensándolo detenidamente, es un milagro que a mi edad no tenga gastritis siendo tan pecador.

    Saludos.

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Pues ha disculparme, pero de todo lo que indicaste yo solo le pongo limón a los tacos de perrocoa, de trompo, y carne asada para matar todo microbio y/o cisticercosis. De alli todo lo demas no lo hago.

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  7. "elote con mayonesa y queso (¿hay un olor más nauseabundo que ese?)"
    me acabas de perder Memo!
    pues la verdad es que sí, soy pecadora en todo el sentido de la palabra de los tres, incluso del que mencionaron de la sal.
    Pero le da mucho sabor todo a la deliciosa comida de por estos lares :P

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  8. Hijole yo odio lo del limón, le roba el sabor a todo ¿no?

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  9. Este post me dio mucha hambre, ¡yiajajajai!

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  10. Desde luego que hay gente que no se os puede sacar de casa....si no comeis lo de casa os da algo. A mi si el queso chorrea por el plato mejor....

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