jueves, 27 de junio de 2013

El Telegrama Zimmerman (o cómo México estuvo a punto de aliarse con los alemanes)



Aprovechando que ando en la onda telegráfica, ahondaré más en la historia del Telegrama Zimmermann. Es interesantísima.

Fue en tiempos de la Primera Guerra Mundial y Estados Unidos todavía no se metía al conflicto. Entonces el secretario de asuntos exteriores de Alemania (de nombre Arthur Zimmermann y de ahí el nombre del telegrama) ideó un plan macabro:

Su idea era ofrecerle a Venustiano Carranza apoyo financiero y de armas para que atacara a Estados Unidos desde el sur. México recuperaría sus territorios perdidos de Texas, Arizona y California y -a cambio de este favorcito- Carranza tendría que convencer a Japón de que atacara a los gringos por mar. Esto tendría doble beneficio: mantener ocupados a los gringos para que no entraran a la guerra y de paso tener un punto estratégico, nuestro país, para someter a EU. El plan perfecto ;D

Zimmerman mandó un telegrama a Washington -en clave, que es el de la foto de arriba- y de ahí pasaría a la embajada alemana en nuestro país. Pero en el camino los británicos lo interceptaron y medio descifraron el mensaje. Los británicos tuvieron un dilema:

1) Si les advertían a los gringos que México y Alemania pensaban atacarlos, los alemanes sabrían que sus telegramas no eran tan seguros como ellos creían y cambiarían su código

2) Si los gringos lo tomaban a mal y descubrían que los británicos estaban espiando los mensajes oficiales (en términos de diplomacia eso sería terrible) se les volteaba el chirrión por el palito.

3) Si no hacían nada, se les acababa el tiempo y los gringos entrarían demasiado tarde a la guerra

¡Oh dilema!

El error de los alemanes fue que, si bien de Berlín a Washington lo mandaron cifrado, en una línea diplomática, de Washington a la Ciudad de México lo pasaron por una línea comercial, para no levantar sospechas. Como un telegrama común, pues. Cifrado pero no taaaaaan cifrado: utilizaron un código viejo porque los alemanes en nuestro país no tenían las nuevas claves.

Los espías británicos contactaron a un agente en México llamado -simplemente- el Señor H. Su identidad es un misterio. El Señor H se metió a las oficinas de Telégrafos de México para obtener una copia del segundo telegrama. Lo hizo y entonces ya no romperían el código diplomático de interceptar líneas de seguridad. Sería un juego de ladrones.

Los británicos le advirtieron del plan alemán a los gringos y éstos entraron a la guerra (entre otras razones, claro).

La historia sería diferente si México hubiera hecho caso. De cualquier manera Carranza, cuando le informaron la intención de los alemanes, dijo que el plan era muy arriesgado y que México prefería mantenerse neutral. Y así es como acabó esta historia :)



4 comentarios:

  1. Vaya, sabia muy poco sobre esto. Pudo haber sido muy terrible para nuestros paisanos en aquella época entrar en esta guerra.

    ResponderEliminar
  2. Felicidades Memo esta entrada estuvo muy interesante. Uno nunca sabe que joya va a encontrar en este blog. :)

    ResponderEliminar
  3. El barco "ipiranga" que llevó a Don Porfirio Díaz a autoexiliarse a Europa , era alemán, los estados unidos afirmaban que al llegar este barco al puerto de Veracruz procedente de Europa traia un envío importante de armamento (aleman)y se descargó discretamente para despues salir con el dictador ...nunca se pudo comprobar pero esta duda (o excusa) mantuvo a Veracruz bajo una fuerte vigilancia de marines norteamericanos

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Ustedes hacen el blog :)