viernes, 19 de julio de 2013

Hijo ¿estás en drogas?

La pregunta que cualquier adolescente teme es que uno llegue todo chachalaco a la casa y la mamá te reciba con los ojos llorosos, cabecita de algodón, y te diga:

- Hijo... hijo... ¿estás en drogas?

La respuesta adolescente para eso sería "no mamáaaaa, traigo los ojos rojos por el smoooog". Ja ja ja ja.

En casa nunca se habló de drogas o alcohol. Eso se debió -creo- porque un familiar muy cercano murió de alcoholismo. Era el tema tabú y un poco estigmatizado. Pero uno crece (oh sí, uno crece) y agarra caminos distintos (eufemismo para "se vuelve uno borrachote").

A la mitad de mi vida, acabo de tener esa plática con mi mamá. Ella sabe -por supuesto- que me gusta el ron Matusalem, las cervezas y el whisky. Lo sabe, no porque yo se lo haya dicho, sino porque seguramente lo leyó aquí (como seguramente leerá esto). No me avergüenza en lo absoluto. Me avergonzaría que me encontrara tirado en la calle -cosa que nunca ha sucedido- o que me fuera a recoger a Tepito :P Fue una plática cool y de personas adultas civilizadas.

Sin embargo, me di cuenta que -como nunca se trató el tema en la casa- traíamos ideas diferentes uno de otro. Cuando yo era niño la imagen del borrachote era un tipo oyendo canciones de José José tomando Brandy Don Pedro. Mi jefa me preguntó que si eso me pasaba:

- No mamá, soy borracho gourmet. A mí el Bacardí me da asquito y si no hay buen whisky, prefiero tomar Tang.
- Ah qué bueno, hijo
- ¿¿?? 

En vez de ser plática mamá e hijo, era plática de... amigos. Raro. Me preguntó de drogas, que cómo se compraban o cuánto costaban. Que si había probado tal o cual cosa. Contesté lo más honesto que pude y ella me miraba como quien ve a un marciano. Que cómo sabía que una bebida estaba adulterada, que si también había alcohol pirata. O que si era cierto eso de que en el refresco te podían poner cosas.

- Sí mamá, todo eso pasa. Es un mundo extraño allá afuera.
- Pero no eres drogadicto ¿verdad?
- No mamá
- Ah bueno, algún día tendrás que explicarle a tu sobrino cómo es esto
- Seguro que sí

Acordamos nunca más volver a tocar el tema, aunque no tengo problema en hacerlo. De hecho, creo que no hablar de eso en la familia ocasiona que todo se vuelva malo. Hay cosas de las que no me enorgullezco (claro) y no es algo que se presuma, pero uno es lo que es. Pero eso sí: en su casa no se toma ni una cerveza :P

Realmente quiero a mi mamá.

2 comentarios:

  1. la próxima semana seguramente te dará la platica del sexo XD
    saludos

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