lunes, 25 de noviembre de 2013

La furia friki: cuando los nerdos atacan


Todo prometía ser un día memorable para los whovians mexicanos que asistimos a Cinemark Reforma el sábado pasado. Nadie sabía que eso iba a terminar... snif snif... en tragedia.

El 23 de noviembre hubo una transmisión simultánea en todo el mundo del capítulo de 50 aniversario de Dr. Who. Nos bombardearon en la tele, nos bombardearon en internet, lo esperábamos con ansia y risa loca. Los fans nos reunimos desde hora y media antes para entrar a la sala. ¡Qué feliz se veía esa nerdita vestida de Tardis! ¡Qué guapo se ve ese señor gordo vestido de Doctor! ¡Qué contenta se ve esa mujer con una colcha azul encima!

Unos minutos antes de la 1:50 entramos a la sala y nos acomodamos. Alguien alzó su Sonic Screwdriver y todos los demás lo siguieron llenando la sala con un zumbido como de zancudo guerrerense. Alguien gritó "¡Ya va a empezaaaar!" y todos ocuparon sus lugares.

Luego... la nada.

La función no empezó a la hora indicada. Todos nos retorcíamos en nuestro asiento "¿Qué pasará, por amor del Doctor? ¿Será un plan de los Daleks? ¿Nos cayeron los Cybermen?" Pero ni Daleks ni nada: mientras en la sala 5 nos picábamos los ojos, en las demás salas sí se transmitía. Cuando se supo eso fue el acabose, nerdos corriendo de acá para allá, mujeres cayendo desmayadas, hombres llorando, antorchas en el aire. Nadie nos sabía dar respuesta ni razón. Una inocente empleada de Cinemark entró a la sala y dijo:

- En 15 minutos empieza la proyección, perdonen las molestias

Yo grité "¡A ELLAAA!" pero nadie me siguió. Si hubieran sabido que nos dijo puras mentiras seguro lo hubieran hecho.

Media hora más de esperar. Un simpático jovenzuelo llamado Vladimir se paró y dijo: "Yo soy el administrador de la página de Dr. Who México, ya hablé con los de la BBC y vienen para acá, mientras hagamos un hashtag". Eso me causó un poco de ternura y pena ajena pero callé mi boca cuando a los 5 minutos llegó el director de la BBC Latinoamérica dando una disculpa por la ineptitud de Cinemark. Los nerdos se calmaron por poco tiempo.



Dentro de la sala era un caos: todos se paraban, gritaban o cantaban el tema de Dr. Who. Por fin apareció el gerente de Cinemark y la gente se fue encima de él:

- ¡Queremos soluciones!
- ¡Quiero ver al doctor!
- ¡Páguenos el estacionamiento!
- ¡Queremos nuestras entradas de vuelta pero también quiero ver la película!
- ¡David Tennant estás bien guapo!
- ¡Queremos palomitas!

El gerente no sabía ni qué hacer. Los whovians lo señalaban con su aparatito zumbador. Todos los demás nos salimos de la sala y deambulamos por el cine como zombies pateando espectaculares; unos más se metían a las salas donde sí lo estaban transmitiendo. El equipo de Cinemark ofreció como solución pasarnos a otra sala donde sí sirviera el proyector. Alguien gritó "¡Refill para todos!" y la horda de nerdos hambrientos corrieron a la cafetería a llenar sus cubos de palomitas, Icee, refresco y nachos. El gerente de Cinemark dio entradas gratis para compensar justo antes de que una señora con corbata de moño se le fuera a la cara con las uñas por delante. Hubiera sido graciosísimo.

Después de dos horas de gritos y angustias pudimos ver el capítulo que, debo decir, es glorioso. Nos llevamos como recuerdo un póster, un boleto gratis y el recuerdo de haber compartido dos horas la furia nerda dentro de un cine ;D

2 comentarios:

  1. Neeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerds!

    (Lèase con voz de Ogre, el de...La venganza de los nerds XD ).


    Saludos Enfermos.

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  2. Jajjajajaja la etiqueta de "Furia"!

    Bueno, tal vez no fueron parte del record mundial simultaneo, pero al menos se llevaron una experiencia... interesante.

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