sábado, 2 de noviembre de 2013

Los muertitos


Contaré una historia muy personal:

Mi abuelo Eutimio murió en casa de mi mamá. Cuando estaba vivo era un viejo bonachón y que a veces me decía "Con" (así nomás ¿¿??), a veces me decía "Gordo", a veces me decía "Flaco". Sufría mucho de las várices producto de su juventud, ya que trabajaba horas y horas contando monedas en la base de los camiones. Yo le decía "Abuelito Timo".

Mi abuelito Timo comía sopa de fideos con plátano (cosa que a mí me parecía repulsiva) y todas las noches tomaba café con leche. Le gustaban los Toros y le iba al América. Lo recuerdo al lado de su consola de discos. Le gustaba ver la tele que oía a todo volumen porque le fallaba el oído. Nunca me dio consejos, nunca se metió con mi vida. Aún así lo quería mucho.

De mi abuelo Timo recuerdo su calva, sus sombreros que compraba en la sombrerería "Tardán" y que siempre hablaba de Huamantla, Tlaxcala, que es el pueblo donde nació y al que nunca regresó. A veces se salía a platicar con el señor de la tintorería que también era de allá.

Poco antes de morir dejó de comer y se puso flaco como charal. Una madrugada mi mamá me despertó (vivía con nosotros) y lo vi en su cama todo tieso. Se nos fue don Timo.

Después del funeral mi mamá dejó sus cosas como estaba y un buen día se decidió a limpiar todo. En el fondo de su armario encontró una caja de cosas viejas y mi madrecita -que sabe que junto cachivaches- me la dio diciendo "igual tú guardas todo esto". Y aún lo tengo O__O

En la caja venían sus libros de Geometría de primaria y de Ortografía. Un boleto del tranvía, billetes viejos, monedas. Un anillo muy bonito, fotos de su mamá del tiempo de la Revolución (una de ellas la tengo enmarcada). Lo mejor es una postal bellísima con una dedicatoria a un amigo, con una letra tan perfecta que muchos calígrafos la envidiarían. También están unos Teleguías viejísimos, sus lentes de color verde oscuro, su acta de nacimiento escrita a mano, papeles del registro civil y boletos del metro.

Nunca regresé a su tumba porque soy un descreído y sé que ahí nomás hay huesos (si es que los hay). Tampoco creo que mi abuelo me esté cuidando desde el más allá porque... no creo en el más allá. Pero me gusta pensar que en sus buenos tiempos mi abuelo era un tipo que se las supo arreglar y que -de venir desde abajo- tuvo los huevotes para fundar toda una familia nueva que es la que hoy tengo.

Ese era mi abuelo Timo.

6 comentarios:

  1. Lo que importa es su recuerdo que existe en ti aún, que sigues en éste lugar. Lo del más allá si existe o no queda en segundo plano.

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  2. Qué bello que aún lo sigas recordando Memo,me conmovió :')

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  3. Qué bello que aún lo sigas recordando Memo,me conmovió :')

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  4. Sin temor a equivocarme diré que en mi infancia veía pasar a el abuelo de Memo. Un señor agradable, tranquilo y sí, con su sombrero.

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  5. A mí me preguntó siempre, las pocas veces que lo vi, si me trataban bien... En ese tiempo contesté "sí, mucho"... Creo que hoy le contestaría lo mismo... :)

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