lunes, 17 de febrero de 2014

Campbell

Campbell, al centro

El fin de semana murió Federico Campbell, víctima de la influenza :( Me pegó un poco.

Federico fue de las personas que mejor me recibió en Milenio Semanal, cuando comenzaba en esto de la editada y en coordinar contenidos. Generalmente llegaba los miércoles en la mañana a platicar con Jesús Rangel, mi editor y saludaba efusivamente:

- Maestros ¿cómo están?
- Pinche Federico ¿qué onda cabrón? -le decía Chucho
- Aquí, saludando a los maestros

Poco a poco la rutina de llegar a las 10 y media (hora en la que no hay nadie en los periódicos) se hacía costumbre. Rangel y yo fumábamos un cigarrito en el sol y tomábamos café. Platicábamos de cualquier cosa:

- Ayúdame con mi mac, Memo
- ¿Qué necesitas, Federico?
- Pues es que compré una nueva compu y necesito pasar todo de una a otra ¿no tienes un cable?
- Te lo traigo la siguiente semana

Federico escribía una columna que se llamaba "La hora del lobo" y cumplía puntual con ella. A veces se atrasaba pero siempre era interesante. Me enteré de su enfermedad y pensé que se iba a salvar, pero parece que se le complicó y lo desconectó su familia.

Descanse en paz, don Fede.

1 comentario:

  1. Una verdadera tristeza! Me encantaba su columna, es de esas muertes que te pesan aunque no conozcas a la persona.

    Jess

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