jueves, 17 de julio de 2014

Turismo en el Louvre



Según las noticias matutinas, Francia recibe cerca de 100 millones de turistas al año. Eso equivale a que todo México agarrara su maletita y cruzara el mar. Impresionante.

Pero París está hecho para recibir a esa cantidad de gente y más. No hay calle que no tenga su cafecito y no hay cafecito que no tenga clientes, extranjeros o no ¿Cómo saber cuál es turista y cuál es lugareño? Sencillo: los turistas llevan bermudas y huaraches. Y los parisinos cuando los ven hacen los ojos para arriba y ponen boca como caballo diciendo "pffff".

El gesto "Pfffff" es característico cuando un turista hace cosas muy de turista: digamos ponerse sandalia con calcetín, quedarse a media calle sin cruzar parando el tráfico, o andar por el andén del metro con un mapa enorme intentando ubicarse. Una cosa muy de turista es ir al Campo Marte (el jardín junto a la Torre Eiffel) y hacer pose como de Power Ranger para que te tomen una foto. Esas personas suben sus fotos al Face para que todos sus amigos digan "ooooh, parece que estás agarrando la Torre ¡qué original!"

Pero tal vez el lugar donde se ve a más turistas haciendo tonteras es en el Museo de Louvre:

Entrar al museo es sencillo y todo está tan bien organizado que es imposible que falles. La famosa pirámide de Cristal es en realidad el techo del vestíbulo, donde están las taquillas y el guardarropa, aunque tanto cristal encima hace un efecto como de prisma multiplicador del rayo del sol y ponerse debajo de ella equivale a entrar a una rosticería ¿por qué la hicieron así? Misterio.

Más del 60% de los turistas del Louvre son asiáticos. Tampoco sé la razón de esto. Se juntan en grupos y el líder lleva un abanico o un palito con un plumero para que los demás lo vean. Todos (sin excepción) llevan la cámara en la mano y todos (sin excepción) se dirigen a ver a la Monalisa, ubicada en el ala este del museo. Y todos le toman foto, o se toman una selfie con ella de fondo, o toman un video de ellos mismos entrando a la sala. Los que logran acercarse a ella se le quedan viendo con la mano en la barbilla como reflexionando. Yo la vi de lejitos y con eso me bastó, preferí tomarle foto a la gente aventando codazos.

La Monalisa al fondo

La Monalisa es la joya de la corona del Museo. Después de eso los turistas ya no saben qué hacer: a lo mucho van a la sala de arte egipcio, de ahí a la cafetería, a la tienda y a la calle. Pero eso sí, en el camino le toman foto a todo y me di cuenta de una cosa que de tan ridícula es imposible de creer. Hay muchos que ni siquiera ven el cuadro, pasan como hormiguitas tomando fotos ¡de las cédulas donde viene el nombre del cuadro! O_o

Estaba yo frente a cinco cuadros de Leonardo Da Vinci ¡CINCO! que nunca pensé ver en vivo. Frente a mí pasó un grupo de chinos tomando la foto de su nombre. Nunca voltearon para arriba, ni siquiera vieron de qué se trataba. Me los imagino llegando a su casa, googleando el nombre de San Juan el Bautista y pensando:

- ¡Qué bárbaro, qué vacaciones tuve y cuántos cuadros ví!

***
Nota que no tiene que ver con nada: recorrer París como los parisinos, en bicicleta, no tiene madre :0

3 comentarios:

  1. ¡No manches, Memo! Me han gustado mucho tus posts de viajero, es como tener un guía de turistas confiable con información de primera mano. <3 Me da gusto que estés disfrutando tu viaje.

    Te mando abrazos hasta allá. :)

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    1. Seee, yo también siento lo mismo. ;D

      Espero que te la sigas pasando genial!

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  2. ¿Te consta que eran chinos y no japoneses o coreanos? A los asiáticos ser confundidos con otras nacionalidades les ocasiona echar espumarajos verdes por la boca. Es como confundir a un mexicano con un argentino o un chileno, o viceversa, a nadie le cuadra.

    Dada su fama, me imagino que los fotógrafos de tu historia, eran japoneses.¿Has oído la expresión, "tomar fotos como japonesa o japonés"'? que se refiere a aquellas o aquellos que toman fotos sin parar, ignorando lo que pasa en su entorno?
    Tal vez eso no sea correcto decirlo, como no era correcto tampoco decirle a las personas de ojos de almendra, chales. En sus tiempos mi mamá no tenía reparo en decir, " voy a la tienda de los "chales" a comprar café." Ahora tendría que informarse de la nacionalidad de los comerciantes antes de hacer la compra, so pena de ser acusada de discriminación.
    Tus relatos son muy divertidos. ¡Gracias! ¿Has encontrado comidas vegetarianas en Europa, o has tenido que andar de arriba a abajo buscándolas?.
    Saludos
    Minervita
    Alberta, Canadá

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