martes, 30 de septiembre de 2014

El Último Leprosario


Contaré cómo estuvo esta historia desde el punto de vista de acá:

Yo trabajaba con Arturo Bermúdez en Milenio Semanal hace unos años. En la revista teníamos una sección que se llamaba "Mirador" en donde exponíamos dos cosas:

1) Fotos con algún tema en específico (no sé, las fiestas del bicentenario por ejemplo, aunque sea de varios fotógrafos)
2) Portafolios de un fotógrafo que fuera bueno y reconocido

Un día Arturo, que era el editor de foto, tuvo a bien ir a visitar un hospital que trata a enfermos de lepra, el último que existe en México. La lepra es una enfermedad que nomás de oirla se nos eriza la piel. Yo tuve contacto con una enferma cuando era un chaval: era una señora que vendía pepitas afuera de mi casa. Mi mamá me decía:

- Cómprale a la señora
- Ayyyyy, ¿qué le pasa a esa señoraaaa?
- Tú cómprale, niñooo *zape de mi mamá*

Bueno, pues cuando Arturo llegó todo sudoroso ese día diciendo "¡Acabo de ir al último leprosario de México!" todos lo vimos con cara de "¿este está loco o qué?" y lo mandamos a bañar con pinol y zacate de ixtle.

El reportaje salió en Milenio Semanal, en la sección Mirador, sin pena ni gloria.

Lo que no supe -y ahora me entero- es que Piernut* (<-- como le decimos de cariño) visitó ese hospital durante varios años y se hizo amigo de los 12 enfermos que ahí estaban. Documentó su vida y ahora sacó un libro -autopublicado- donde muestra este lugar sin tapujos.

Es... desgarrador. Pero también es una maravilla de libro, diseñado además por mi amiga Érika Elías (Furba**, de cariño)

Si quieren saber más del libro, hice una crónica para Chilango. Si lo quieren comprar sin pararse de su asiento, pídanlo en Kichink. Yo ya tengo el mío y hasta dedicado :D

Es bueno tener amigos talentosos :)




El momento de la vergüenza:

*Piernut es el apodo de Arturo Bermúdez porque un día estaba cubriendo el conflicto en Oaxaca cuando recibió un balazo en sus poderosas piernas. La bala rebotó en su chamorro descomunal, se echó a cuestas a un amigo y salió corriendo. Desde entonces le decimos "Piernas" y de ahí deformó a "Piernut". No sé si sea una historia verídica pero todos la cuentan como si lo fuera. Si vieran sus piernas, lo creerían

** Furba es el apodo de mi amiga diseñadora porque es linda y tiene los ojos tan grandes como muñeco Furby. Un día la iban a empaquetar en un supermercado. Esa historia tampoco sé si sea verdad, pero es bonita.

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