viernes, 2 de enero de 2015

Arareco



Arareco es un lago ubicado a 8 kilómetros de Creel, en Chihuahua. Don David cuenta que hace algunos años un gobernador de Chihuahua mandó construir su cabaña junto a ese lago: un monstruo de madera y cristal de 7 habitaciones y 14 camas, con cocina, sala, chimenea y cuatro baños.

Cuando Chihuahua dejó de ser gobernado por el PRI, dicho gobernador le dio la cabaña a los tarahumaras para que la administraran. Hoy, es el único lugar para quedarse en kilómetros a la redonda.

Don David consiguió alojamiento en dicha cabaña. Por 250 pesos.

Llegué con Ave a Arareco y nos recibió don Luis, un hombre muy malencarado y su esposa, Lupita. Te dan las condiciones: no hay comida, no hay agua potable. Hay sartenes y platos, pero nada más. Afortunadamente ya sabía de esto así que pasé a la tienda del pueblo por lentejas y papas. Y un whisky. La luz eléctrica funciona con una planta que solo está prendida de 5 pm a 11 pm. Después de eso, nada.

La carreta de leña cuesta 50 pesos, para prender la chimenea. En cada cuarto hay unos calentones de gas. Preparar la comida, lo que sea. Echarle leña a la chimenea. Un frío que calaba hasta los huesos.

Y entonces la noche...

Todo era de una oscuridad impenetrable. No hay luces cercanas, ni siquiera en la carretera, los pueblos de alrededor están tan lejanos que sus luces artificiales no alcanzan a llegar a Arareco. Y el cielo sin nubes: la visión de tantas estrellas a mi alrededor era sublime. No miento: he estado en muchos lugares, en medio de la carretera pero jamás en mis casi 40 años he visto tantas estrellas como esa noche. La Vía Láctea en medio del firmamento. Luna nueva que no deslumbraba.

Y el lago, tranquilo y sin viento, reflejaba cada una de las estrellas del cielo. Pararte en medio de todo eso era como estar rodeado del Universo entero. No hay foto alguna que lo demuestre. Todo se quedó en mi memoria.

A veces el viento movía el agua y las estrellas reflejadas parecían luciérnagas. Una bóveda sin fin.

Demonios. Uno se siente como hormiga. Esas cosas le dan dimensión a tu vida.

***


Al otro día el lago amaneció congelado. No sé a qué temperatura estuvo la noche anterior. Se oye un perro a la lejanía.

Don David llegó a las 9 de la mañana, muy puntual, para enfilar su camioneta a Creel y comenzar el regreso.

2 comentarios:

  1. Ay Memo!
    Me emociona que compartas esto!
    La mayoria de la gente no relaciona el norte del país con éstos maravillosos sitios..
    Espero que vuelvas pronto :)

    -Janeth

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  2. no tienes idea memo de cuanto te admiro :)

    un abrazo fuerte desde Durango

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