jueves, 5 de febrero de 2015

Hace 40 años...




Hace 40 años, según me cuentan, más o menos como a esta hora, mi mamá iba rumbo al hospital. Empezaba con dolores y a las tres de la mañana del 6 de febrero de 1975 dio a luz a un chamaco que pesó 3 kilos y 600 gramos. Durante toda mi infancia mi papá me atormentó diciendo que llevaban a los bebés amontonados como en carrito de supermercado y que me pusieron hasta arriba, aplastando a todos los bebés de abajo. Por mucho tiempo lo creí.

Me pusieron Guillermo, como mi papá, aunque mi mamá quería que me pusieran Tonatiuh. Gracias al cielo no fue así. Mi abuelo se llamaba Manuel -nunca lo conocí- y ese también era buen nombre. Mi otro abuelo se llamaba Eutimio.

Er... Guillermo está bien. Memo, pa' los cuates.

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Hace 30 años estaba en la secundaria. Si se preguntan qué hacía un niño de 10 años en la secun, es porque a mi mamá se le ocurrió adelantarme años, cosa que al final resultó desastrosa: mi cerebro hizo cortocircuito y quedó dividido en dos. Un lado se fue del lado del estudio y el otro cubrió la parte emocional. Recuerdo pocas cosas de mi niñez, aunque si hago un gran esfuerzo (como quien tapa un hoyo y levanta una coladera) me acuerdo de ciertas cosas. Qué tanto me acuerdo del pasado es cosa que solo yo sé, aunque no me gusta asomarme mucho a esa parte.

Era uno de los niños más bajitos del salón: como el cuarto en la fila. Medio gordito, malísimo en deportes, malísimo en inglés, buenísimo en física, química y matemáticas. Ñoñísimo como pocos (si sacaba 9 se me acababa el mundo) y sin poder relacionarme con el sexo opuesto. Ñoño, pues.

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Hace 20 años acababa de salir de la Universidad (estudié diseño gráfico) y me quería comer el mundo. Entré a trabajar al museo Universum y me pensé que esa sería mi vida. Conocí a una de las personas que más ha influido en mí: un venerable viejito llamado Francisco San José, que me enseñó -entre otras cosas- a escribir adecuadamente, a amar mi ciudad y a ser íntegro. Don Paquito era una persona como pocas y, aunque tenía algunos defectos, pasé horas y horas oyendo relatos interesantísimos.

Años después me desencanté de los museos: aunque es un mundo maravilloso, lo cierto es que en México no dejan. Por falta de dinero comencé a escribir: era una manera rápida de sacar algo de dinero. Comencé escribiendo sobre videojuegos y nerdeces. Luego aprendí el oficio gracias a una gran editora que tuve: Mónica González. Con base en regaños y juntas improvisadas que hacíamos en el estacionamiento de Editorial Notmusa me explicó cómo estructurar textos para hacerlos rápidamente y que quedaran bien: "Preciso, conciso y macizo" era su lema. A veces me doy el lujo de desvariar -como en esta ocasión- pero le aprendí rápido y bien.

La década de los 20 se me fueron en escribir de lo que sea, con textos veraces y de buena calidad. Me gustó tanto que escribir se convirtió en mi actividad principal durante varios años.

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Hace 10 años trabajaba de Director de Arte en una editorial que se llama Radar Editores. Fueron días de mucho trabajo: había meses que sacaba 25 revistas al mes (yo no sé cómo le hacía) y en donde aprendí cómo es el mercado editorial. Cómo hay que tratar a los voceadores, qué le gusta a la gente, cómo lidiar con cincuenta personas al mismo tiempo entre editores, diseñadores, contadores y preprensa. Tenía un pequeño escritorio en una oficina que compartía con cuatro personas más.

Mi vida personal también estaba a punto de cambiar. Conocí a mi exesposa, nos acabábamos de comprometer, estaba a punto de salir de ese lugar y trabajaba como burro sin mecate: horas y horas enfrente de la computadora. Llegando a casa me ponía a escribir, me levantaba a las 7 para salir al trabajo, en jornadas de más de 12 horas al día. Mi sobrino Sebastián, a quien adoro, tenía pocos años. Pasaba las horas jugando con él.

Algunos años después pondría mi propia editorial, trabajaría en la Unam, entraría de lleno al mundo del periodismo, dirigiría una unidad de comunicación y me metería por la puerta grande, y por pura casualidad, al mundo de los medios masivos. Quien lo diría.

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Estoy a punto de cumplir 40 años (en pocas horas). La década de los treinta se me fue como un suspiro: es increíble que haya hecho tantas cosas en tan poco tiempo. Nunca pensé todo lo que pasaría en estos 10 años y, esa es la ironía de la vida, quiero más. Estoy lleno de trabajo por todos lados, tengo cuatro empleos (tres, pues acabo de pedir tregua en Chilango) y todos me encantan. Hace unas horas acabo de recibir una oferta de trabajo que -de ser posible- tomaría con los ojos cerrados. Pero por otro lado he hecho compromisos ineludibles que me amarran.

Mi papá me enseñó a trabajar bien y a ser responsable. Mi mamá me enseñó a ser cariñoso y a amar a las personas. Mis hermanas me enseñaron a que la familia es primero que todo en la vida. Mi sobrino Sebastián me enseñó lo que es amar a alguien con todo el corazón.

Y conocí a personas que me entienden mejor que nadie. Dejé ir a personas valiosas y otras, a su manera, siguen a mi lado. Y agradezco todos los momentos felices que pasé.

Por otro lado, y aunque parezca mentira, mi vida personal sigue su curso muy apartada de lo que llego a postear o poner en mis redes. Y es una vida feliz que, con sus altibajos, promete ponerse interesante ;)

Si algo le dijera a mi yo de hace 20 o 30 años sería: "no hay pedo, wey. Trata bien a todos, no te mortifiques y te irá cool".

Los temibles 40. El cuarto piso. La mitad de la vida. Pues órale, que venga.

11 comentarios:

  1. Muy feliz cumpleaños Memo!
    Un placer leerte, has formado parte de la vida de muchas personas de forma indirecta, yo te conozco desde que te leía en 15 a 20, luego creo que encontré una especie de blog tuyo en MySpace (no estoy segura), y ya llevo leyéndote en Idos de la Mente desde hace muchos años.
    Siempre es un placer saber de ti, sigue trabajando, y me quedo con la frase que te dirías a ti mismo :)
    Un abrazo!

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  2. Hola Memo yo estudié comunicación y tenía un profesor de literatura que decía la misma frase"Preciso, conciso y macizo", lástima que no pude aprenderle tanto pues sólo pude tomar clase con él un semestre.

    Tú ultima frase me encantó, porque a veces nos clavamos con cosas sin sentido,y al final la vida es para pasarla cool.

    Felices 40 Memo!

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  3. exvecino, feliz cumpleaños!!!!!!!!!

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  4. Feliz Cumpleaños MEMOO!!!
    Yo también te leo ya desde hace muchos años ((:
    Espero que en la vida te siga yendo de lo mejorssss :B

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  5. En el camino creaste este templo a la procastinacion (para los que lo leemos). FElicidades

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  6. Memo me encanta leer lo que posteas para despejarmee!!, ahh tu siempre tan preciso, conciso y macizo :P, desde que te leía en 15 a 20 soy tu seguidora, sigue siendo tan trabajador que por eso nos caes bien a todos tus lectores!!, felices 40!! joven aún joven aún...

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  7. Feliz cumpleaños Guillermo Manuel Eutimio alias MemoSan

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  8. ¡Muchas felicidades Memo! Me gustó bastante tu post,te manda un abrazo tu seguidora desde 15 a 20 🎉🎈🎁

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  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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