viernes, 20 de marzo de 2015

DDM (día de mierda)



En la mañana mi buen amigo Abraham Tonix me mandó un mensaje reconfortante sobre un espantoso Día De Mierda (DDM) que tuve ayer. Creo que me porté un poco grosero con él, así que aprovecho para poner un buen post sobre eso. Tonix es un gran amigo, así que se lo merece :P

Primero el contexto:

He tenido unos meses espantosos en uno de mis trabajos. En enero me metieron en un proyecto del que me es imposible salir. He tenido desvelos, enojos, juntas, más enojos, más estrés, más presión. Uno pensaría "pues si tanto mal te hace... renuncia".

Imposible.

Platicaba el otro día que llega un momento en el que uno se convierte en uno de los engranajes que mueven a los demás. Si no hago bien mi chamba afecto a decenas de personas: desde el becario que espera mes a mes su pago, el corrector de estilo, el investigador, el director de cierta paraestatal o hasta el señor de los encuadernados. No hay manera de salirse. El caso extremo es que uno se muera (toco madera tres veces haciendo cuernitos) y entonces todo se descuadra. Como no está en mis planes ni morirme ni renunciar, hay que seguir para que todo funcione.

En fin. Quedando claro que es imposible renunciar, la otra opción es aguantar.

El jueves pasado tuve la mesa servida para que fuera un DDM. Tuve que rendir cuentas, negociar plazos. Tres juntas, tapar huecos de gente que está enferma, distribuir trabajo, aguantar gritos. Un verdadero y épico Día De Mierda con mayúsculas y letra bold.

Ahora la lección:

Cuando viene el DDM, y sabes que va a pasar, y lo ves venir como una ola gigante de popó que te va a cubrir por completo, lo mejor que se puede hacer es aguantar vara. Aceptar que viene a cubrirte por completo hagas lo que hagas. No creo en eso de "bueno, mañana será un mejor día". Acepté gritos en la mañana, traté de negociar lo más que pude en la tarde. Hice lo que pude. Acepté mis fallas, pedí disculpas.

Luego que la ola de popó pasa... a arreglar lo que se pueda de la mejor manera. Creo que esa es la manera más madura de enfrentar las cosas.

A veces pienso que mi trabajo se trata de arreglar problemas. Soy bueno en eso. Pero cansa mucho. Trato de prevenir todo para que esa ola no llegue pero a veces es inútil. Son esos Días De Mierda que te tumban como un derechazo en la quijada.

1 comentario:

Ustedes hacen el blog :)