miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿Quién quiere ser camarógrafo de espectáculos?


Como tengo la pata metida en varios lados a veces me mandan a cosas de tecnología, a veces de libros y a veces de nerdeces. Reconozco los gremios:

- Los periodistas de tecnología generalmente son nerdos con facilidad de palabra que se saben muchos datos de procesadores y gadgets

- Los periodistas de cultura generalmente son viejitos que hacen preguntas sesudas

- Los periodistas de espectáculos muchas veces se sienten más importantes que el mismo entrevistado. Son maleducados porque su trabajo los obliga: tienen que salir a cuadro, hacer preguntas simples que parezcan importantes y se abren espacio a codazos. Los de Televisa son los peores, créanme.

Pero de todas esas tribus hay una que es la peor: los camarógrafos de espectáculos.

***

Los camarógrafos de espectáculos viven de sacar la mejor imagen para que salga en el noticiero. Esa es su chamba, cueste lo que cueste: cargan tremendos equipos en el hombro y embisten a los demás con tal de tener la imagen.

Como pocas personas tienen el físico para cargar una cámara de 30 kilos, casi todos se conocen. Al camarógrafo del programa Hoy le dicen el "Kin Kin" y se lo agarran de bajada. Los mejores en su oficio son audaces (se meten por donde dice "no pase"), son platicadores y son divas. Si no los tratan bien, se ponen a hablar mal del artista en cuestión.

Y son groseros. Muuucho.

Pero ya me di cuenta que es un círculo vicioso. Hoy fui a la presentación del libro de Silvia Pinal y nos citaron a las 6 y media: comenzó 2 horas mas tarde ¿cómo creen que se pusieron los camarógrafos? Fúricos.

La gente de relaciones públicas nunca piensa en ellos, así que nos tuvieron bajo la lluvia y ni un cafecito nos ofrecieron. Cuando llegó Maxine Woodside, nomás aventó un saludito. La Pinal fue muy decente y posaba todo el tiempo (al final es lo que importa) pero Pepe Origel llegó tardísimo con lo cual se retrasó más la presentación.


Al final, cuando todo acabó, los camarógrafos se abalanzaron para hacer sus tomas y los de seguridad tuvieron que pararlos. Estos se enojaron y empujaban como en el metro Balderas. Paty Chapoy tuvo que gritar "¡tengan respetooooo!" pero ya era inútil tratar de parar la marejada.

Yo estaba atrás tomándome una cubita. Qué gremio tan extraño el de los camarógrafos. Y qué ingrato.

Epílogo
El libro de Silvia Pinal está interesantísimo. Ya lo puse en el baño pa' leerlo a ratos.

4 comentarios:

  1. ohh que interesante O:
    jeje mira la cara que tienen algunos en la foto xD
    creo que quizas a mi mamá le interese el libro, será una biografía? Investigaré y ya veré si lo quiere :)
    Saludos Memo!

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  2. ¡Yo sí quiero! Si te pones a hablar solo del lado negativo ... jajajajaja

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  3. "Paty Chapoy tuvo que gritar "¡tengan respetooooo!""

    Nunca te acabes, ironía.

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