jueves, 24 de diciembre de 2015

Navidad en Pobrelandia


En casa de mis papás, cuando yo era un enclenque mocoso, la navidad de celebraba como debe de ser. Pero si tomamos en cuenta que eran épocas de la devaluación y de López Portillo, tampoco había mucho de donde escoger. No digo esto con rencor sino con nostalgia inocente XD

Mi mamá hacía cosas muy raras y ahora que lo pienso, muy emocionantes. Para ahorrar en esferas, le pedía a mi papá que guardara todas las cajetillas de cigarros desde septiembre. En Noviembre decía:

- Órale, a forrar cajitas como si fueran regalos pa' ponerlas en el arbolito.

Ahí estábamos mi hermana y yo, forrando cajitas de cigarros para que parecieran pequeños regalos navideños. Para divertirnos, les echábamos cosas adentro: una corcholata o unos frijoles. Awwww.

¿No hubiera sido más barato que mi papá dejara de fumar y comprar esferas como debe de ser? Misterio.


***

Tuvimos un árbol artificial plateado que se usó muchas navidades. También teníamos un nacimiento que se caía de viejo. Una actividad que me gustaba era sacar la caja de huevo en donde se guardaban los peregrinos e ir desenvolviendo las figurillas de los años anteriores. La emoción venía de ver qué tan rotas estaban:

- Mamáaaa, al borreguito se le rompieron dos patas
- Ahí está el resistol, pégaselas
- Mamáaaa, al rey mago se le cayó la manita
- Pégasela y píntasela con Vinci.

Me sentía como restaurador de arte antiguo. Luego decidimos que en vez de peregrino era mejor poner a Darth Vader.

***

Mi mamá hacía cena de pavo y bacalao. Por alguna extraña razón pensaba que el mejor bacalao del mundo es uno que venden en una vinatería que está en el centro de la ciudad. Muchas mamás pensaban lo mismo así que hacíamos largas filas para comprar un pedazo.

- Mamáaaaaa, ya me canséeee, hay que comprar bacalao en el súper como todoooos
- Ese no es bacalao, es tiburón
- Mamáaaa, a mí no me gusta el bacalaoooo
- Te lo tragas

A la fecha me sigue sin gustar el sabor de aceitunas ni de chiles güeros.

***

Lo que debo reconocer es que Santa siempre me traía regalos... hasta los 8 años, fecha infame en la que mis papás nos dijeron a mi hermana y a mí que no existía Santa, ni los Reyes, ni el Ratón, ni la magia. De los ovnis ni hablamos: esos sí existen y nos van a invadir un día.

- Pero no deben decirle a sus primas que no existe Santa Clos porque a ellas sí les siguen trayendo
- Pero pero pero ¿por qué?
- Porque sí y se callan. Cuidadito con que digan porque...

Ahí nos lanzaba "la mirada", método de disciplina que perfeccionó con el tiempo. Ay cómo quiero a mi mamá :'P

5 comentarios:

  1. Un fuerte abrazo recibe de mi parte, che MemoSan...y esa mirada también la usaba mi finado padre para que mi carnal y yo de chicos nos quedáramos quietecitos

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  2. Curioso, nuestro primer árbol de navidad también era plateado, lo poníamos sobre una caja de televisión que forramos con papel de regalo con grabado de ladrillos y más curioso aun, mi mamá también nos ponía a forrar pero cuadritos de unicel y que parecieran regalitos. También llegamos a forrar bombones con papel celofán y listón dorado. Santa siempre era re buena onda porque mis padrinos y abuelos le echaban la mano. Y Sip, eran tiempos difíciles (nos tocó que mi papá se fuera a lo del conflicto en Chiapas y luego lo de Salinas).

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  3. Yo creo que si, era algo cultural de las mamas, mi mamá me dice que si nos tocara vivir lo que ellos vivieron con las devaluaciones de López Portillo y de la Madrid apreciariamos lo que tenemos y seriamos menos derrochadores.

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  4. jajajajajjaja cállate y te lo tragas jaja

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