domingo, 26 de junio de 2016

La marcha del orgullo comercial



Escribí ayer en Chilango sobre la Marcha del Orgullo. Estuve desde los discursos inaugurales hasta que acabó en el Zócalo.

Llevo varios años cubriéndola. Los que me leen desde hace un tiempo lo saben. Me gustan mucho las manifestaciones de tolerancia de la Ciudad de México. Mencioné en dicho artículo que las marcas se apoderaron de la marcha. Como espectador y asistente (y marchista, claro) me he podido dar cuenta de que poco a poco, año tras año, la presencia de las marcas ha ido en aumento: bancos, helados, condones, pastillas...

Es, obviamente, un esfuerzo muy loable de las empresas que apoyan a sus empleados que pertenecen a la comunidad LGBTTTI. Hay miles de ellas en las que son discriminados y maltratados. Que salgan y que digan "bueno, nosotros los apoyamos" es un avance.

Sin embargo, hay que aceptar, que es un excelente medio de publicidad para ellos. Sobre todo porque como patrocinadores, van a la vanguardia de la marcha. En la foto de arriba aparece la marca de helados Ben & Jerry's y atrás, Scotiabank. Es lógico que al haber cientos de fotógrafos que quieren captar el momento de salida de la marcha, estas marcas aparecerán hasta adelante.

Así funciona. No soy chairo ni mucho menos. Sé que una marcha así requiere un esfuerzo enorme de dinero y voluntades.

He recibido algunos mensajes en Twitter y en Facebook donde me reclaman sobre este texto. Iba a contestar tuit por tuit, pero mejor lo explico aquí.

La marcha por el orgullo comenzó a partir de las revueltas en Stonewall, un pub en Nueva York en la que los policías entraron a darle con todo. Stonewall era un sitio en el que se le daba chance a personas que tenían preferencias sexuales diferentes a las que dictaba el establishment. A partir de ahí, se buscó la tolerancia hacia la comunidad, apoyados por las familias de Greenwich Village, que es el barrio donde se asentaba.

No hay que perder de vista, que aunque Mancera diga que esta es una ciudad Gay Friendly, es una verdad a medias. Efectivamente hay zonas -digamos el circuito Roma/Condesa, Juárez, Centro, Reforma- donde es completamente normal ver a parejas del mismo sexo o familias diversas. Sin embargo en zonas como Iztapalapa es una cosa terrible (ni me digan, yo viví allá y aunque no pertenezco a esta comunidad, siempre defendí que algún cabrón se pasara de listo con personas que iban inocentemente tomados de la mano o se dieran un beso en la mejilla).

Tener un día en el que se manifiesten abiertamente, marchen por Reforma y la gente de la ciudad pueda ver que hay todo tipo de preferencias sexuales es un gran avance. Aunque -como lo dije en el texto de Chilango- escuché muchos comentarios del tipo "pinches putos, se van a ir al infierno". Pero así se construye esto: manifestándose, abriéndose a la diversidad.

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Fue inevitable comparar la marcha de ayer con otra que ocurrió recientemente: la marcha contra el acoso de la mujer. Ahí, miles de personas enfurecidas marcharon sobre Reforma, en una manifestación como no se había visto jamás ¿alguna marca se atrevió a meterse con esta ira? No, ninguna. Había colectivos, asociaciones, ONG's pero no hubo un "Vodka Chupito apoya a las mujeres".

La Marcha del Orgullo es otra cosa. Después de tantos años, y después de los terribles acontecimientos que ocurrieron en Stonewall, esto ya es una fiesta. Un carnaval de alegría y diversidad. Me alegra, es realmente muy divertida (lo juro, es muy divertida). Pero eso no quiere decir que el problema se haya acabado: atrás, alejados del primer contingente había familias con algunas pancartas hechas a mano, muy discretas, diciendo que a sus hijos los habían matado por sus preferencias sexuales. Atrás había mujeres llorando por ser discriminadas. Por allá, al fondo, gente de otros estados exigían a sus gobernantes que se abrieran a las familias diversas.

Piensen en Veracruz, Oaxaca o lugares como Baja California. Allá pasan cosas terribles.

Mi queja es esa. Platicaba con un padre de familia a cuyo hijo lo encontraron descuartizado "por puto" (así dejaron el mensaje). Él no acaparaba las cámaras. No era la nota. Cuando le dije que pertenecía a medios, me pidió que escribiera algo sobre eso.

Había gente linda. Gente hermosa como estas mujeres de abajo.


Súper bonito. Y amables en extremo.

Estuve repartiendo algunos ejemplares de 21000 princesas, un proyecto sobre feminicidios que pueden encontrar aquí (si quieren alguno, ahí tengo). Un señor se me acercó y se quedó asombrado. Me pidió varios ejemplares para su familia. Me quería dar dinero, que por supuesto, no acepté. Otro más me dijo que en vez de dar volantes para irse a chelear después de la marcha, deberían dar más información así. Coincido.

Concluyo con esto:
Sí, es súper bueno que haya empresas que apoyen a sus empleados. Ojalá haya más. Pueden encontrar más información de las empresas participantes en la cuenta Pride Connection, que sigo desde hace un tiempo. Pero también hay que apoyar a la gente que sufre de a deveras, a los que pierden familiares solo atreverse (oh my god!) a darse un beso en público.

Es muy feo que los discursos se quedaron en el templete del Ángel ¿alguna muestra de apoyo a la masacre de Orlando? No que me tocara, más que menciones efímeras por alguna activista. Lamentaría mucho, de verdad, que en algunos años la marcha en contra del acoso a la mujer perdiera su enfoque y se convirtiera en una fiesta en donde se puede tomar en la calle (sip, eso sucede) y circulen estupefacientes (oh sí, eso también lo vi).

Prioridades. Supongo que hoy, decenas de agencias de publicidad brindan con champaña por el éxito de posicionar su marca como inclusiva. Se vale, no digo que no. Pero me encantaría ver que una empresa se fajara a sus empleados de marketing y dijera:

- Este año nos vamos a gastar 2 millones de pesos en la marcha del orgullo
- Bueno, pero nos hacemos a un ladito
- Está bien

Eso estaría buenísimo.


5 comentarios:

  1. Excelente articulo sobre la perspectiva y tendencia que esta tomando este evento.
    En mexico todo puede suceder... eso hemos aprendido.
    Saludos!

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  2. Memo, realmente me gustaría tener un ejemplar de 21000 princesas, apenas leí un poco y de verdad es estremecedor... Aunque estando algo lejos, deberé ponerme a leer con calma en linea, aunque sea. Es impactante de verdad.

    Luzka.

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  3. Muy buen articulo Memo un enfoque que, creo, no habiamos visto muchos.

    Saludos.


    P.D. Yo también quiero mi ejemplar de 21000 princesas.

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