miércoles, 3 de agosto de 2016

La Bici y la Lluvia


Me acuerdo un texto de Ibargüengoitia decía que en la Ciudad de México las calles son planas y no se inundan como las de Guanajuato. Que aquí la gente tiene tiempo de correr antes de que se inunde.

¡Ay Don Jorge, qué equivocado estaba!

Ayer venía a casa en mi bici, implorando al cielo que me dejara llegar sin que se soltara la lluvia. Pero nunca ganaré: justo iba pasando por la Roma cuando sentí la primera gota en mi cara que me hizo soltar un sincero y profundo "ya valió madre". Y sí: hoy me entero que la Roma-Condesa fue la zona que más se inundó :P

Viajar en bici a expensas de los elementos naturales te obliga a tomar varias decisiones, no todas ellas buenas, pero necesarias: ¿me quedo abajo de un techito a esperar a que pase la tormenta? ¿le sigo pedaleando cubierto de mi jorongo de plástico? ¿Me meto a echar una chela? Pensaba eso cuando sentí que el agua empezaba a mojar mi bota, porque estaba parado arriba de una coladera tapada, así que decidí quedarme en un techito.

Pero la lluvia de ayer fue traicionera: de repente dejaba de llover tantito y yo arrancaba. Una calle más adelante regresaba con fuerza y me metía a otro techito. Hice esa operación 4 veces antes de decidir aplastarme en la entrada de un edificio de la Condesa. Saqué mi cámara y tomé algunas fotos:



Cuando el agua empezaba a subir y a subir cubriendo la mitad de la llanta de los autos estacionados pensé "esto no está bien". Veinte minutos aquello era como el lago de Xochimilco versión hipster. Yo iba subiendo escaloncitos y escaloncitos con mi bici a un lado.

Amainó la lluvia. Dije "es ahora o nunca" y ahí les voy.

XD

Para salir de esa zona tuve que pedalear con el agua hasta las rodillas. Es en serio: era un vehículo anfibio. Los autos iban detrás de mí, todos despacitos. Por fin pude subirme al camellón y desde ahí pude ver varios autos que se habían quedado parados. Después de todo no me había ido tan mal.

Dos horas después de salir del trabajo llegué a casa escurriendo como sopa, con la bici maltrecha y temblando como esquimal. Fue re divertido :D

5 comentarios:

  1. Hola Memo.

    A mí me agarró la lluvia más o menos así hace un par de semanas. Bueno, no tan así, yo no iba en bici, y lo que me preocupaba era que traía conmigo mi ukulele envuelto en una funda hecha en casa. Así que en cada techito me tapaba para que no se mojara la guitarrita, y cuando se medio calmaba me echaba a correr hasta otro techito. Así todo el camino. Llegué a casa empapado y, por fortuna, el hulespuma que le puse a la funda repelió el agua haciendo que mi uku quedara seco.

    También estuvo divertido.

    Saludos.

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  2. Yo habría elegido irme por una chela. Cuando fui el año pasado a LA CDMX, me desconcertó el nivel de lluvia, aquí apenas si cae algo de brisa y la gente ya no quiere salir o se hace un charco y andan llorando diciendo que es inundación, en fin. Saludos!!

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  3. Hola Memo, nosotros ya tenemos experiencia en eso !!! Te acuerdas

    Saludos de tu ex-vecino yorugua

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  4. Memoo
    A mi también me tocó, pero yo sí dije chingasumadre y llegué a casa hecho sopa jajajajajajaja.

    Y efectivamente es muy divertido tener mojados hasta los calzones xD

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  5. Memoo
    A mi también me tocó, pero yo sí dije chingasumadre y llegué a casa hecho sopa jajajajajajaja.

    Y efectivamente es muy divertido tener mojados hasta los calzones xD

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