jueves, 17 de noviembre de 2016

Historias de gordos

1
Mi lugar en Milenio forma parte de una larga hilera de gabinetes con computadora. En la orilla derecha se sienta Jairo, luego yo, en seguida mi hija Karina y más allá, Rafael Tonatiuh. Junto a Tona ya cambia de sección y empieza Internacionales. A su lado generalmente se sienta un becario y más allá, en la extrema derecha, un gordazo que se llama Carlos.

Gordazo. Gordo, gordo con ganas. Es tan gordo que su panza se le sale de la playera y le cuelga por debajo, enseñándole el ombligote a los demás.

Carlos es español. Sabe mucho de asuntos internacionales y es muy reservado, casi no habla con nadie. Pero a mí me cae bien porque lo conozco desde hace mucho y ahora que regresé a Milenio fue el primero que me dijo:

- Que has vuelto
- Ajá Carlos
- Bienvenido de vuelta

Nunca hemos cruzado más de dos o tres palabras, pero nos tratamos con cordialidad :)

2
Lo malo de ser tan gordo es que los demás lo bullean. Pero no es tanto por gordo, sino por sus hábitos alimenticios. Su editora ayer le gritó a bocajarro:

- ¡Carlos! ¡No es posible! Tienes dos aguacates abiertos en tu escritorio, un chicharrón y un refresco. No puedes comer aquí, te lo he dicho, allá está el comedor
- ....
- Recoge tu lugar o llamo a la administración

Carlos recogió todo y siguió trabajando.

Los sábados estamos los dos solos en la fila de cubículos y siempre lo veo llegar con su bolsa de mandado llena de comida: un pollo rostizado, un kilo de arroz, dos refrescos gigantes. A veces se compra medio litro de crema alpura y se la come como si fuera helado. Una bolsa de papas Chips tamaño familiar. Me pregunto ¿cuánto gastará en comida?

La otra pregunta que me hago es que el día que se nos ponga malo o que se atragante con un hueso de pollo, no voy a saber qué hacer. O mejor dicho, sí voy a saber qué hacer, pero me da susto que pase.

Por otro lado, huele mal. Para contrarrestarlo, se compra una botella de agua de lavanda y se echa a cada rato, así que su lugar huele a viejito. Prefiero el agua de lavanda al olor a humedad.

3
Pero tal vez la característica más notable de Carlos es... que le gusta la música disco. Y la ochentera. Lo que sucede es que nuestra sección es un desmadre (somos los parias del periódico) y eso nos da la libertad de poner música a todo volumen. A veces Jairo pone, digamos, "September", y Carlos voltea para decir:

- Esos son Earth, wind and fire
- Ajá
- ¡Qué canción!

A veces no sabe qué artista es y se acerca a nuestro lugar. "Es The Humane League, Carlos" o "Esos son The Cars". Se aleja sin decir nada.

Un día pusimos a Stevie Wonder y todos estábamos bailando y tomándonos video. Aplaudíamos para hacer payasadas. Carlos estaba contento viéndonos desde su lugar cuando de repente se levantó y se puso a bailar O_o "¡Eh, eh, eh, solo Carlos, eh eh eh!"

Me gustaría terminar esta historia con algo interesante, pero lo cierto es que después de 20 segundos se cansó de bailar y se regresó a su lugar XD Ese es Carlos :)

1 comentario:

  1. Se que no es mi asunto, pero me preocupa Carlos a como describes sus hábitos alimenticios :( ojalá mejore y nunca se ponga malo, y si se siente solo o algo así pueda desahogarse en algo mas saludable.
    Saluditos Memo!

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