jueves, 26 de enero de 2017

El último discurso de Ceausescu



Aquí les va una historia para estos tiempos:

El 21 de diciembre de 1989, el presidente rumano Nicolae Ceausescu subió a uno de los balcones del edificio del Partido Comunista Rumano a dar lo que sería su último discurso oficial. Ceausescu dirigió Rumania durante 22 años, con brazo tiránico y política de austeridad. Se dice que hasta Mijaíl Gorvachov le había sugerido que renunciara al gobierno, pero Nicolae no quiso: él y su esposa habían impuesto un gobierno de terror, apoyados por el ejército y el servicio secreto, que se había infiltrado por todo el país.

Días antes de este discurso comenzaron las revueltas en Rumania: cinco días antes se impuso un toque marcial en la ciudad de Timisoara, debido a los disturbios y protestas de un grupo de personas que trataron de defender a un pastor luterano. Todo el ambiente estaba tenso. Unos estudiantes se reunieron en la plaza -a pesar de que estaba prohibido- y se pusieron a cantar: no paso mucho tiempo antes de que llegara el ejército y los mataran. Cantaban la canción tradicional "Despierta, Rumania" que hoy es el himno oficial.

La ciudad de Timisoara era un polvorín. En ese momento el presidente Ceausescu estaba de viaje y le había encargado el país a su esposa Elena que era más cabrona que bonita: "Mátenlos a todos, que no quede ni uno vivo", fue su orden.

El día de su último discurso, Nicolae no sospechaba nada. Pensó que iba a ser como tantos otros que dio. Su plan era minimizar lo ocurrido en Timisoara y anunciar que la revuelta había sido sofocada.

El video de arriba comienza así: se pueden ver las pancartas y las fotos de Nicolae en la plaza. Pero en el minuto 1:10 algo anda mal. Todavía no se sabe quién fue el primero que comenzó a abuchear. Luego le siguió otro y otro. En pocos segundos toda la plaza estaba abucheando al presidente. Puede verse su cara de sorpresa y cómo trataba de calmar a la multitud. Se puede escuchar a Elena gritando.

Como el discurso se estaba transmitiendo en televisión nacional, cortaron las imágenes durante unos segundos. El camarógrafo tenía la orden de enfocar el cielo por si algo malo pasaba. Pero en pocos minutos, en un acto de rebeldía, la transmisión regresó y todo el país escuchó -y vio- lo que ocurría en la plaza. Puede verse como Nicolae Ceausescu regresó al interior del edificio mientras los manifestantes abandonaban el lugar para ocupar todas las calles de Bucarest.

Eso fue el 21 de diciembre. En pocos días la revolución se consumó. El presidente y su esposa abandonaron el poder, huyeron en un helicóptero y se escondieron en un edificio abandonado de la ciudad de Targoviste, con tan mala suerte que un ingeniero que trabajaba por ahí los vio entrar. Al poco tiempo llegó la policía y los arrestaron. El 25 de diciembre fueron fusilados. Las fotos y videos de ese momento pueden encontrarse fácilmente en Google.

El último discurso de Ceausescu es ahora un ejemplo de cómo un puñado de gente puede asestar un golpe mortal si lo hace en el momento justo. Claro que lo que ocurrió después en Rumania es una desgracia, pero de eso no hablemos ;D

Si son morbosos, busquen lo que ocurrió después de que les tomaron esta foto :'P

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ustedes hacen el blog :)