miércoles, 12 de abril de 2017

Se me fueron las cabras al monte


Yo, tan fanático de las luchas como soy, publiqué un texto sobre Fishman, que murió el sábado.

Lo pueden leer siguiendo este link. Pero eso no es lo importante.

Estaba escribiéndolo y viendo videos de sus luchas. Contra Sangre Chicana, que fue una lucha fenomenal. Regresaba a mi texto. Ya lo tenía casi terminado y pensaba cómo rematarlo para que no se oyera cursi. Me imaginé una lucha en el infierno contra el Perro Aguayo, su compadre, dupla apodada "Los Compadres del Diablo". Qué bonita escena. "Fishman se fue al infierno", dije yo.

Mandé mi texto y me fui a mi casa a dormir.

***
A las 3 de la mañana abrí los ojos como plato y dije "¡CHINGADA MADRE, EL PERRO AGUAYO NO ESTÁ MUERTO!"

Pos eso. Sirva este post como una Fe de erratas :'P

3 comentarios:

  1. ¡Memo! Si ya me caías bien, ahora me caes mejor. Yo también soy fanático de la lucha libre, en especial de la Época de Bronce (década de los ochentas). Contacté a Don José Ángel hace unos años para comprarle una máscara y tuve la oportunidad de convivir con él aquella tarde, comiendo juntos y charlando por supuesto de sus anécdotas. Seguramente está gozando en el cielo como el creyente en Jesucristo que fué. Un abrazo y a ver si vamos a las luchas.

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  2. En su representación... el hijo del perro aguayo! ☝🏻 (No es lo mismo pero es igual jajaja...) saludos Memo!

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  3. No tan errado, Memo. O bueno, un poquito: El Hijo del Perro Aguayo ya descansa en paz.

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