jueves, 25 de mayo de 2017

Crónicas desde Tijuana: La barra del Dandy. De atrás pa' adelante.


Pa' atrás.

Es 2007. Luis Humberto Crosthwaite, escritor de Tijuana, escribió el libro Idos de la Mente que acabo de comprar en la Gandhi de Coyoacán. Me vuela la cabeza. Su narrativa tan auténtica y desvergonzada me atrapó desde el primer momento que la leí. Las ilustraciones de su libro están hechas por un tal Ricardo Peláez Goycochea. Me gustan. Pinche envidia.

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Pa' adelante.

2017. No puedo creer que estoy en la barra del Dandy. Hace dos días me dijeron que este es el lugar donde Luis Humberto se tomó la foto de su novela Idos de la Mente. Busco en mi memoria esa imagen que aparece en la solapa: Luis Humberto está solo, solito, frente a una cerveza de 355 ml. Una barra solitaria, una bartender detrás. Trato de localizarla en Google. No aparece.

No es que me clave mucho en mi teléfono: Ave Barrera, mi querida Ave, está dormida en esta misma barra, esta misma pinche barra que apareció en mi cerebro cada vez que pensaba en Luis Humberto. Son las seis de la mañana. Acabamos de pasar 48 horas seguidas tomando cervezas, caminando por las calles, riéndonos de la gente, disfrutando la vida.

La mesera me pregunta si quiero otra cosa. Otra Indio, por favor, en lo que se despierta Ave. Y una pinche servilleta pa' secarme los pinches ojos porque no me creo tan afortunado en la vida

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Pa' atrás, menos pa' atrás

2010. Dos encuentros afortunados el mismo año: Crosthwaite está de visita en Milenio. Salgo corriendo a comprar la reimpresión del libro Idos de la Mente, cuya edición original está en mi casa. Le pido que le ponga una firmita:

- Órale ¿pa' quién le firmo?
- Para Memo. Tengo un blog que se llama Idos de la Mente
- ¿Qué? ¿ERES TÚ? Cabrón, cada vez que pongo el nombre de mi novela me sale tu pinche blog
- Er... fue en honor de Cornelio Reyna -le miento

Me pone una firma que dice "Para Memo que mucho sabe de acordeón y bajo sexto". Lo guardo en el fondo de mi librero.

El otro encuentro afortunado es con Ricardo Peláez. Escribí un texto en el periódico que le gustó y nos hicimos amigos. Nunca le dije que lo admiro demasiado antes de conocerlo en persona.

Un día lo haré. Pero me da vergüenza.

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Pa' adelante, menos pa' adelante

- ¿Qué pasó con Humberto? - le pregunto a Flor, querida tijuanense
- No sé: lo último que supe es que murió su mamá y él sigue en Iowa. Está escribiendo.

Ave se despierta después de dormir media hora encima de la barra. Salimos del Dandy y la luz nos deslumbra. Se acomoda su cabello en dos pequeños chonguitos. Me dice "Mira, ya nos amaneció". Volteo al cielo me duele la cabeza. Quiero regresar al hotel.

Al otro día Ave me lee el cuento "La Estrella de la calle sexta" de Crosthwaite. Me dan ganas de chillar otra vez.

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Ni tan atrás, ni tan adelante

Es nuestra primera noche juntos en Tijuana (de Ave y mía). Gabriel Rodríguez, narrador talentosísimo, nos dice que este es el bar de Crosthwaite. No tenía idea de eso.

Me levanto. Le pido a Ave que me saque una foto.

Ave toma mi cámara. Me dice que no es tan buena para las fotos.

Le digo que no importa.

Esta foto cierra un ciclo de 10 años.

Click, click.

Veo la pantalla. La foto es perfecta. Es la que encabeza este post.

6 comentarios:

  1. Wow me imagino como traias el corazón a mil por hora Memo <3

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  2. 😱😱😱😱😱 qué emoción Memo naco!!! 💛 Escribes bien bonito y eres una persona bien bonita que merece que le pasen cosas bien bonitas. Cúando sea grande quiero ser como tú, pero en chaparra y en mujer :'D

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  3. Que cabrona experiencia, me da gusto por ustedes. Ya se a donde ir cuando pise Tijuana.

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  4. Un ciclo de diez años... y ahora ls cosas se van a poner much mejor. Un abrazo.

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