viernes, 22 de septiembre de 2017

19-S: Día tres


El día tres ya todo estaba mucho mejor organizado, con mucho personal del Gobierno de la Ciudad de México (aunque eso me pone a pensar ¿dónde estaban antes?). Ellos iban en cuadrillas, en grupos de 10 personas con un líder, que a su vez le reportaba a otro líder, etc.

Regresé con Luis Amador, un amigo de Juchitán que también me había acompañado los días previos, y esta vez también iba Ave. Ave se puso a ayudar en labores de organización: desenredando extensiones eléctricas, acomodando la herramienta, pasando botes vacíos, etc.

Luis me contó que una vez que fue al baño, escuchó a unos tipos decir: "Es que acá somos más solidarios, no como en Juchitán, que esperan que el gobierno les dé todo". Luis se volteó y les dijo "Están muy equivocados, yo soy de Juchitán y vengo ayudar, pendejos". Los otros nomás se voltearon.

***

Reconocí a un soldado que se llama "Salazar" (eso decía su chaqueta) y ya estaba organizando otra fila. Nos saludamos y comenzamos a darle de mazasos a una estructura para partirla en pedacitos, junto con otros tipos. Aquí debo decir que el día tres vi más gente de 40 años para arriba, que chavillos. Es posible que este evento tan catastrófico pueda ser el puente que una a las generaciones. No sé, es pensar al aire.

Del otro lado del edificio estaban tratando de sacar a alguien más. Me parece que del edificio Chimalpopoca han sacado a muchos vivos. Me han preguntado si no sé el dato exacto, pero es que no todos están trabajando en el mismo lugar: si sacaron a alguien de la parte de atrás, no sabemos los de enfrente. A veces se oyen aplausos y a veces piden silencio. Pero también hay muchos que nomás quieren estar donde está "la acción", es decir donde sacan a la gente (paramédicos, doctores, bomberos y rescatistas incluidos).

Del lugar sacaron una camioneta guinda que estaba hecha pomada. "Esto sale con Polish", le dije a un soldado. "No creo chavo, hay que meterle herramienta". Nos reímos.

Debo decir que todas las fotos que tomé, fue en los descansos.



Un gordo que andaba por ahí dando indicaciones me dijo: "Hey, no tomes fotos, solo vienes de morboso". Yo, todo polvoso y con un bote roto en la mano, nomás le dije: "No mames".

Pero en el día tres se siente un desencanto en el aire. Los trabajadores del GCDMX vienen con horario: ellos tienen indicaciones de que a las 12 se tienen que ir. Un señor de unos 65 años me dijo:

- Ayúdame a hacer una fila para sacar más cosas en silencio.
- Ya vas

Otro señor se unió a nosotros y a los pocos minutos ya teníamos una fila de personas sacando cascajo sin hacer ruido.

**

Había muchas cosas de comer: yo pedí arroz con frijoles y aguacate. En estos días debí tomar unos 20 electrolitos e igual número de botellas de agua. O más, no lo sé.

Estaba comiendo cuando me enteré que el día anterior llegaron unos chavos al centro de acopio de ahí y dijeron "Hacen falta víveres en Portales, nos vamos a llevar unos pocos". Sobra decir que eran rateros y que nunca más se supo de los víveres ni de ellos. Eso hizo que aumentara la desconfianza en la gente.

En la siguiente entrada hablaré de la gente buena y de la gente mala.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Ustedes hacen el blog :)