sábado, 14 de octubre de 2017

Cuco, el perro loco

¿Quién lo diría?

El martes tuve que salir de urgencia a Guadalajara porque murió una tía de Ave. Como no teníamos dónde dejar a Cuco (nuestro perro que llegó después del sismo), decidimos dejárselo a su entrenador:

- Ahí te dejamos a Cuco, Pedro
- No se preocupen, acá se queda tranquilo -dijo

Pedro es el entrenador de Titán, el perrote que estuvo rescatando personas en los derrumbes. Titán es un perrazo de tamaño casi humano y Cuco cabe en una bolsa del mandado ¿Cómo no nos íbamos a quedar tranquilos?

Pues no.

Al otro día Pedro nos contó la gran odisea de Cuco: Pedro sacó a pasearlo y Cuco se sacó de onda (la verdad es un perro muy espantadizo). Se jaloneó hasta que rompió su cadena (¡!). Acto seguido se echó a correr con rumbo desconocido y Pedro fue atrás de él. Casi dos kilómetros adelante, Cuco se aventó a una zanja de donde no pudo salir.

Pedro pidió a los vecinos que llamaran a la brigada de protección animal para que lo pudieran sacar con un arnés, de esos que son un palo alargado. Para eso ya se había juntado mucha gente y hasta un policía. Agarraron a Cuco con dicho instrumento, pero mi perro lo mordió hasta romperlo (¡!)

Cuando lo sacaron, también mordió al policía ("Fuck the police, groaf!"): el agente de la ley decidió que mi Cuquito es un peligro para la sociedad y lo entregó a la Brigada, para que lo durmieran (¡!). Pedro les dijo que no, que lo estaba cuidando, pero que se le había soltado y después de un rato, lo liberaron como presunto malhechor.

¡¡¡¡¡!!!

Cuando fuimos por Cuco estaba en una jaulita encerrado y olía a rayos:

– Lo lamento, chicos –nos dijo Pedro– no puedo aceptarles de nuevo a Cuco
– Está bien
– De hecho, me parece que su perro tiene esquizofrenia y necesita medicarse
– ¿What?
– Ajá, es muy agresivo, no les vaya a hacer algo

Ave lo bañó cuando regresamos a casa y me dijo "ya le busqué por todos lados y no le encuentro la esquizofrenia por ningún lado". Ahorita está echado a un lado de mí, roncando como bendito. Quedó muy lastimado del cuello, pero si le enseño un pedazo de tortilla, salta como conejo.

Pienso ¿no tendré en mi casa a un perro loco que espera a que me duerma para quitarme el rostro a mordidas?. Cuco me voltea a ver y me da un lengüetazo en la mano.

Misteeeeriooooo...

2 comentarios:

  1. Hola Memo, has oido hablar de Cujo???
    Esperemos que solo sea una etapa Cuco.
    Saludos

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  2. Pobrecito Cuco, creo que si es demasiado nervioso :( ojala lo supere poco a poco, con mucho amor y paciencia :) saludos Memo!

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