lunes, 10 de septiembre de 2018

Caló en concierto. Ponte atento.


Cuando mi amigo A. me dijo que me invitaba a un concierto de Caló, en el Plaza Condesa, lo primero que me vino a la mente fue un montón de señores de mediana edad tratando de hacer los pasos de "Formas de amor". Es decir, meneándose de un lado al otro.

- Oh my God, esto es pa' gente de dinero -pensé. Por supuesto, acepté.

No me equivoqué: la mitad del público estaba compuesto de señores de 30 para arriba y la otra mitad de señores de 50 pa' arriba. También había algunos morritos que, seguramente, iban arrastrados.

Caló, el grupo noventero de "rap", vio sus mejores años hace mucho tiempo, pero todavía le echan ganas: Claudio Yarto está más flaco que un charal, María y Maya Karunna están guapísimas y cantan muy bien, y los otros dos (de los que no sabemos su nombre) son un caso aparte.

Esos otros dos hombres de Caló cantan a veces, pero se ve que le metieron duro al gimnasio para estar macizos. Ahora bien ¿han visto a un hombre mamado tratar de bailar? Cuando eran jóvenes eran ágiles y gráciles, pero ahora están tiesos de tanto gimnasio. Es por eso que en su espectáculo traen a dos B-Boys que bailan y echan machincuepas en el escenario.

El repertorio de Caló mezcla canciones que todos se saben (como la abominable "Capitán" o la movidísima "El Cubo") con canciones de su nuevo disco que nadie conoce. En cierto momento Maya Karunna muestra sus dotes como beatboxer para sacar una versión acústica de "La Taquiza". Luego, echan canciones que hablan de detener el ecocidio y el calentamiento global.

Tal vez el punto más extraño de la noche fue cuando salió María del Sol, cantante ochentera cuyo éxito "tengo celos de repente, celos de la genteee" nadie se acuerda, y cantó una canción de Diosito. Dicha mujer, que tiene la voz más potente y espectacular de México, se convirtió al cristianismo: así que a mitad del espectáculo yo esperaba que pasaran por la limosna y mi amigo A. me dio la paz del Señor.

María del Sol.

Pero Caló se recuperó después de ese momento sensible. Luego invitó a Big Metra al escenario (si no saben quién es Big Metra, busquen sus videos en donde muestra porqué es el rapero más rápido del viejo oeste). Bailaron, cantaron y dejaron que la gente coreara canciones como "Colegiala, colegiala" y "Ponte atento, ponte atento, ya".

¿Me arrepiento de ir? Naaaah, fue divertidísimo. ¿A quién no le gusta recordar esos años en los que nos amarrábamos una franela a la cintura e imitábamos a Vanilla Ice? Gracias amigo Abraha... digo... amigo anónimo, por invitarme :D

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