lunes, 3 de diciembre de 2018

Recuerdos de la FIL



Preludio
Como tengo un trabajo en el que no puedo faltar ni un día, mi editor me dijo que me iban a mandar a Guadalajara un sábado a las 6 de la mañana y me iban a regresar el domingo a las 4 de la tarde.

- No hay problema -dije- sí me levanto

El sábado ya estaba con el ojo pelón a las 3 y media de la madrugada, acomodé mis últimas cosas, me fui al aeropuerto y a las 6 de la mañana ya estaba abordando el avión. Apenas me abroché el cinturón de seguridad cuando el piloto dijo:

- Hay mucha niebla en el aeropuerto de nuestro destino, así que no podemos despegar, esperen más instrucciones.

Dormité un poco y cuando me desperté, seguíamos en la Ciudad de México. Eran las siete de la mañana cuando dijo el piloto que el retraso iba a ser de hora y media a dos horas. Luego, quince minutos más.

Salimos a las 10:20. Cuatro horas de estar en el avión con las piernas engarrotadas. Mejor me hubiera ido en camión -_-

Llegada
Una bella damita me esperaba en el aeropuerto de Guadalajara para llevarme a la FIL. Eso nunca me había pasado en mi vida, siempre he tenido que agarrar el camión. De hecho todo lo que ha pasado con el libro ha sido irreal: cada vez que alguien me dice que lo compró, me dan ganas de agarrarlo de la mano y decirle "muchas gracias, muchas gracias, no lo merezco". Estos meses he estado en entrevistas con Mariana H, Fernanda Tapia o Yuriria Sierra y a todos les regalo cosas, con cara de "gracias gracias, patroncita".

Pero ahí iba yo, bien cómodo rumbo a la Fil, con la panza vacía (porque en el avión no nos dieron ni cacahuates). Después de un almuerzo opíparo, me fui al stand donde me iban a hacer entrevistas.

Los periodistas que me entrevistaron iban desde un señor que hacía todas sus preguntas con jiribilla política diciendo cosas como "¿Y qué es peor, la diarrea en el baño o la diarrea del cerebro de nuestros diputados?", hasta un chavo bloguero que me dijo "¿Y cuales fueron tus influencias para escribir este libro?". Me daban ganas de decirle que Saramago, pero nadie me iba a creer.

También un chico hizo que grabara un videoblog, mandé un mensaje para que los niños lean ¿¿¿???, platiqué de cómo es el color de la caca y me tomaron como mil fotos. En mi cerebro solo decía "quiero una cerveza, quiero una cerveza". Las chicas de la editorial, al ver mi boca seca y rostro desencajado, me preguntaron:

- ¿Necesitas algo?
- Ahorita voy por una cheve
- No, no, no, no, ahorita te la traemos, tú sigue dando entrevistas.

No paré de platicar con las personas, ni comí. Acabé con los pies como tamal de Veracruz.

Un señor se llevó 12 ejemplares del libro y me hizo firmarlos para sus nietos: "A este ponle Fernandito, a este ponle Rosa Isela, a este ponle Juanito". A mí me daban ganas de abrazar a ese señor tan amable.

Interludio
En la noche, en vez de irme a descansar al hotel, me fui a cenar a un botanero que está en Avenida Chapultepec. Cuando vi la carta no lo podía creer:

- ¿MEZCALES A 28 PESOS? ¿CERVEZAS A 18? ¿TAQUITOS A 15?
- Sí
- ¡DEME MIL!

Entre tanta cerveza y mezcal se me calentaron los pies y acabé bailando en la Mutualista a las 2 de la mañana, jajajajaja.



Presentación
Hace meses, cuando me preguntaron quién iba a presentar mi libro, les dije que Laura García, que todos conocen por la Dichosa Palabra y por su libro Funderelele, que es gran amiga mía y a la que quiero mucho.

- ¿LAURA GARCÍA?
- Chí
- ¿LAURA GARCÍA VA A PRESENTAR TU LIBRO?
- Chí
- ¿Y VA A HABLAR DE CACA?
- Pues... chí

Laura llegó puntualísima e hizo una gran presentación. Mi gag es así: yo finjo ser un astronauta ruso que va bajando de la Estación Internacional y les explico a todos cómo se hace caca en el espacio y de ahí me dejo ir como gorda en tobogán. Estábamos platique y platique, cuando me avisaron que ya tenía que desocupar el salón.

Vi a muchos amigos muy queridos: a Daniel, a sus hijas, a Luz y su hijo Rodrigo, a muchos moneros. A todos ellos les agradezco mucho. A Sakura Bennet, que es una chica que me lee desde 15 a 20, aiñ. Y en especial a mi querida Viviana, que me acompañó durante horas y no dejó que me diera un ataque de ansiedad.

PORQUE ME DA LA ANSIEDAD. Soy muy menso para estas cosas: me dedico a entrevistar personas, no a ser entrevistado. Ay, ya me dio el sentimiento :'(

Bueno, pues así estuvo. Lo bueno es que ya me invitaron a Mérida y a Tijuana, pero el próximo año, así que me dará más tiempo de hacer mensadas ¡ja ja ja ja!


2 comentarios:

  1. Qué emoción Memingo <3 me da harto gusto que la hayas pasado bien pipirisnais con todos entrevistándote siendo el protagonista de esta bella vida.
    Que sigas vendiendo muchos libros más. Ya quiero tener el mío con su respectivo autógrafo de esta humilde fan tuya.
    Miles de abrazos Memo! siempre es un gustazo leerte :D

    p.d por alguna extraña razón lo había publicado en otra de las entradas ._.

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  2. Y ahora también me han nombrado en mi blog favorito! Ya puedo terminar el año sintiéndome satisfecha :D
    Gracias por hacer el viaje express solo para estar en la FIL, de verdad disfruté mucho de la presentación.
    Y ojalá sea el primer libro de muchos ;)

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