sábado, 23 de febrero de 2019

Santuario de la Mariposa Monarca: El Rosario



Platicaba con el guía que nos llevó al "Santuario de la Mariposa Monarca: El Rosario" sobre la población de estos insectos:

- Hace unos años por poco se acaba la mariposa, vinieron bien poquitas
- ¿Y ahora?
- Este año llegaron como 250 por ciento más que el año pasado
- ¡Ah jijo!
- Este es el santuario más grande, el de Michoacán. En el Estado de México hay otro, pero es más chiquito

De la Ciudad de México se hacen como 3 horas a El Rosario, está bien cerquita. Nunca había ido y debo decir que no hay palabras para esta experiencia.

***


El Santuario pertenece a un gran ejido. Los mismos pobladores de ahí son los que te dejan pasar mediante una cuota (que cobran en una casetita en medio de la carretera levantando un mecate) y son los que venden las artesanías y la comida. Me quedé a platicar con una viejita que se llama Carmen:

- ¿Y qué hacen cuando no hay mariposa?
- Los hombres se van a trabajar a otro lado, a Querétaro, a Morelia, a la Ciudad, y las mujeres nos quedamos acá
- ¿Usted qué hace?
- El quehacer y atiendo a mi esposo que ya tiene 76 años, pero tiene ácido
- Por entrarle a las cheves
- Sí, por briago

Afortunadamente para Doña Carmen, las mariposas se quedan a principio de año y ella tiene trabajo como cuidadora del cerro. Las mariposas se quedan en racimos cuando hace frío, pero cuando sale el solecito vuelan por todos lados. Hay miles y miles y miles y te pasan rozando los cachetes.



Realmente es indescriptible. Yo me acuerdo que cuando era pequeño salían escenas del Santuario en "Siempre en Domingo", en "Fantástico Animal" con Fito Girón o en las cápsulas de la cerveza Corona que pasaban antes de las películas en el cine.

Claro que no vas pisando mariposas por todos lados, ni hay posibilidad de perderse. Hay un recorrido delimitado con lazos y con eso basta para ver a tanta mariposa que hay. Por todos lados oyes comentarios como:

- ¡Es un espectáculo de la naturaleza!
- ¡Dios es grande!
- ¡Es para llenarte de energía!
- ¡Es tan bonito que dan ganas de llorar!

Y sí, dan ganas de llorar, pero de ver a la gente que se toma la selfie extendiendo los brazos como alas de cuervo. También vi un grupo de personas que iba vestida de blanco con florecitas en el pelo y un tipo que iba diciendo que esa veredita no era nada comparada con el camino de Santiago de Compostela. Nada que ver.

El recorrido dura como dos horas, en los que vas subiendo por caminos de tierra. Antes de subir, los ejidatarios te venden un bastón hecho de caña para que te ayudes en la subida. Ahí van todos por los caminos, como Moisés con su báculo.


Que 'ora se oculta el sol y las mariposas se repliegan. Que 'ora sale y las mariposas se dejan ir con todo. No es muy buena idea ir muy temprano (a menos que el sol esté a todo lo que da) porque nomás vas a ver a las mariposas juntitas en las copas de las coníferas. Y definitivamente las fotografías no le hacen justicia al lugar: puede parecer que hay muy pocas, pero es que son tan pequeñas y vuelan tan rápido que a duras penas alcanzas a tomar una parte de los que hay.

En las tienditas que hay antes del Santuario te venden de todo: agua embotellada, agua de carambola, atole de moras, aretes en forma de mariposa, tejidos, artesanías, cecina, chile relleno, tamales, jarritos y la sensación de las niñas: alas de mariposa monarca gigantes, hechas de cartón y que te amarras con dos resortes.

Los precios para comer están bien: un plato de chiles rellenos con arroz y frijoles por 80 pesitos. Después de la caminata, echarte un platote con tortillas hechas al momento es una bendición. Y una cheve, oiga usted, qué placer.

Sobre la migración, ese verdaderamente es un fenómeno natural extraordinario: las mariposas vuelan cerca de  4 mil kilómetros desde Canadá. Cada día recorren 100 kilómetros. Si su periodo de vida es de aproximadamente un mes, cada mariposa vuela unos 2500 kilómetros en promedio. Se van apareando en el trayecto y hay una generación llamada "Matusalen" que es la que acaba el camino hasta México.

Aquí vienen a aparearse bien duro y van de regreso a su casa.


¿Cómo saben las condenadas mariposas que tienen que llegar hasta acá? Misterio. Muchas mueren aquí y forman un tapiz de alas naranjas en el suelo que no hay que tocar. A veces se aparean en la vereda que uno recorre y puedes ver "el milagro de la creación". O por lo menos eso oí decirle a una mamá cuando su hija le preguntó porqué habían dos mariposas encimadas:

- Esas mariposas están encimadas, mamá
- Es que son novios
- Pero la está atacando
- No, es "el milagro de la creación".

Yo le hubiera dicho "no las toques, hija, recorrieron miles de kilómetros para tener sexo, dales intimidad, no seas así".

La niña se hubiera ido traumada, pero con la información correcta. Yo digo.



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