martes, 28 de enero de 2020

Cindy la Regia y la crisis de historias


Ricardo Cucamonga es mi amigo desde hace mucho tiempo y cuando me enteré que se estaba haciendo una película de Cindy la Regia no pude más que alegrarme. Luego, me fui enterando del proceso: Ricardo le dejó la responsabilidad de la historia a los productores hace muchos años, lo cual está bien, porque uno no puede hacer todo, ni que fuéramos todólogos. Escogieron a Cassandra Sánchez Navarro como protagonista, que quedó perfecta. El resultado apenas lo vi el domingo: una película bien realizada y que tiene el gran mérito de que los personajes de soporte están muy bien definidos. Me hubiera gustado que dos escenas por ahí duraran un poquito menos, pero en general me gustó mucho.

Gracias a mi trabajo en el radio pude conocer a Cassandra y luego Cucamonga fue a entrevista. Le solté un comentario que ha venido dándome vueltas y vueltas en mi cabeza desde hace rato:

- ¿Cindy es la última película basada en un cómic mexicano que habrá en mucho rato?
- Híjole, no sé
- Eso lo he pensado. Pero no tiene que ver con el cómic ¿o sí? Sino con la industria.


La duda nos quedó en la cabeza. Sobre todo a mí. Por supuesto que no quiero ver una película de Kaliman (ya chole con Kaliman), pero estaría padre ver en pantalla algunas cosas que se han hecho los últimos años. No voy a decir cuales, porque sería echar cebollazos.

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El año pasado en Estados Unidos se estrenaron más de 500 series. QUINIENTAS. 512, creo. Eso sin contar segundas temporadas, telenovelas, ni nada, solo series originales. He leído artículos donde algunos analistas de la industria dicen que es una burbuja que todavía no explota y que da para mucho rato.

Con tantas series y películas, y con la industria del entretenimiento creciendo y creciendo, es obvio que se necesita un ejército de guionistas, actores y de historias que puedan ser llevadas a la pantalla chica y grande. Me enteré de refilón que en la pasada FIL de Guadalajara hubo algunos productores que se dieron vueltas por el pasillo de comiqueros buscando historias. "Cazando", sería el término adecuado. Lo estuve platicando con mi amigo Daniel:

- Es que hay una crisis de historias
- ¿Será?
- Pues sí. Es decir: a cualquiera se le puede ocurrir un chispazo de argumento. Una idea que digas "esto puede dar para mucho". Pero un universo consistente, una idea bien trabajada, no cualquiera.
- Eso sí
- Hasta los derechos de autor tendrían que cambiar. No solo registras tu obra como producto sino como, no sé "el universo de Fulanito de Tal que se trata de bla bla bla", por si te la quieren comprar.


Y no solo en la industria del cómic. En la literatura pasa lo mismo: a veces platico con algunos productores que me dicen que andan tras esa pepita de oro que les dé la oportunidad de "ir a Netflix  a presentar la idea".

Pienso, por ejemplo, en el libro "El Diablo me obligó" de Francisco Haghenbeck. A partir de ahí se dio la serie de "Diablero", cuya segunda temporada se estrena este viernes. ¿Fue un chispazo, fue mercadotecnia, fue que algún productor dijo "de aquí me agarro"? No sé, pero hasta cómic hubo y me da gusto. En el caso contrario pienso en "Diablo Guardián" o en "La Reina del Sur" que tienen segunda temporada y que no tienen nada que ver con el libro que los inspiró (eso qué, buuu buuuu).

Diablero 2


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El año pasado tuve de invitados a los de la película "Perfectos Desconocidos", de la cual no sabía nada. Luego me enteré que la misma película tiene su versión en Italia, España y no sé dónde más. Una película como franquicia. Lo mismo pasa con "No manches Frida". Y entonces, obviamente, los creativos mexicanos dicen "no sabemos porqué pasa esto, si acá hay buenas historias, deberían de agarrar lo de acá".

Ni siquiera voy a defender el punto. Para mí, la calidad de un producto no se mide en ser multiplataforma. Es decir, si yo veo un trabajo bien hecho en cómic o libro, no tendría necesariamente que saltar a un servicio de streaming en forma de serie. Pero muchas veces, cuando entrevistamos a un escritor en el programa, le preguntamos de broma:

- Pues nos esperamos a la serie en Netflix ¿no? je je je
- Házmela buena, pagan bien je je je
- Pues ojalá que sí, je je je


Y entre bromas pensamos "ayyy, ojalá que sí, ese dinerito me vendría bien". Pues sí. Changos, qué feo.

Ojalá me compren mi idea je je je

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Bueno, toda esta retahíla es por lo siguiente: tengo la fortuna de conocer a muchos autores y al mismo tiempo de platicar con mucha gente de cine o series. Y entonces dicen unos "es que no encontramos historias" y otros "es que no sé hacer cómo salir de mi mercado". Y otros "es que no quiero venderme a la industria" y otros "es que tengo una súper idea".

Pues no lo sé. No tengo una respuesta. Lo único que sé es que todos se quejan de la crisis de historias, porque el mercado está ávido de productos. Pero no sé cómo se vaya a solucionar o si la burbuja explotará.

Acabaré contando esto: hace muchos años, cuando comenzaba el boom de las series en México, conocí un guionista que trabajaba solo en su departamento, en la Narvarte. Buen tipo, ni fresa ni nada. Creo que hacía una serie para TV Azteca. Se quejaba de todo:

- Es que me piden capítulo tras capítulo
- Oye, pero ya vi la serie, es bien irreal, así no habla la gente
- Pero es que no se me ocurre otra cosa. ¿Como que así no habla la gente?
- Pues no, no mames, eso qué
- Pues es que ni salgo, me la paso aquí trabajando, me traen como esclavo


Pues por eso hay tantas películas o series que no se parecen a la vida real, si se los traen a puro latigazo. Ya me voy a ofrecer como "asesor de la realidad" para que los personajes coman tacos de canasta en la calle y sufran pisotones en el Metro.

4 comentarios:

  1. Jajaja, memo para asesor de la realidad. Eso sería buenísimo

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  2. Hay mucha gente hablando de eso en EEUU, sobre todo por la películas de superhéroes, y es que el cine y la tele son menos entretenimiento y mucho más negocio, entonces no importa si la historia es buena o si vale la pena, sino, que tanto va a vender, por eso lo que se elige no es con base a la historia sino a su capacidad de hacerla rentable, y si es franquicia mucho mejor, por eso sí está película tiene buena taquilla habrá más películas de cómics, o de webcomics, lo cual puede ser bueno o malo, por qué el cambio de formato puede hacer que valgan gorro muchas historias, no me imagino una película de Bunsen por ejemplo, pero también da cosa, por qué buenas historias no se aceptan, y basuras si por qué pueden dar dinero, el cine mexicano está lleno de cine chatarra, como la comida chatarra por lo mismo, Kristoff por ejemplo dice que ahorita para hacer una película se basan solo en qué cumple los parámetros del libro save the cat, y eso explica que todas las comedias mexicanas se parezcan y nunca cuiden la coherencia o las motivaciones... Da para largo el tema

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  3. "Ni que fuéramos todólogos". me caí de la silla

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