jueves, 18 de julio de 2019

Las Crónicas del Taco


Como les contaba en el post anterior, he estado en casa leyendo libros y viendo series. La última que vi es Crónicas del Taco, de Netflix.

No me gustó. Si no la conocen, pueden ver el trailer acá.

La serie se divide en varios episodios: Taco al Pastor, Carnitas, de Canasta, Barbacoa, Asada y de Guisado. Tacos clásicos de la cultura mexicana. De todos lados. Tiene una manufactura excelente, con drones, animaciones, entrevistas e historia. Pero se siente artificial.

Y me pregunto porqué será.

Tal vez sea porque el taco, taco de verdad, taco, es el que te hacías en casa enrollando una tortillita y echándole huevo en el desayuno con tu familia. Tacos de sal, que esperabas con ansia cuando ibas a la tortillería con tu mamá. Tacos de canasta cuando traes quince pesos en la bolsa y como estudiante tienes un hambre de perros. Cuando pasas por un puesto de tacos de carnitas y dices "bueno, en lo que llego a comer bien a la casa".

Esos son tacos que saben bien. El taco para el mexicano no es glamour.

A veces, te das ciertos lujos:

- Oye, hay unos tacos bien buenos en la Moctezuma
- Vamos el viernes, después de trabajar.

Y el fin de semana vas a echarte unos de pastor. O pruebas unos tacos diferentes del otro lado de la ciudad. Y no hay mexicano que no diga:

- Nahmbreee, yo conozco unos mejores

Y ahí va uno de tragaldabas, probando todos los tacos que puedas.

***

Cuando yo era pequeño, había unos tacos en Plateros, en un negocio que se llamaba "Bigo's". Cuando íbamos, era la alegría familiar. Era el día que mi mamá no cocinaba, íbamos todos, mis hermanas y yo nos trepábamos a los banquitos, veía cómo el taquero aventaba la piña y caía en la tortilla sin ver. La taquería tenían letreros chistosos y hacíamos competencias a ver quién comía más.

También íbamos a unos de carnitas que había en la colonia Molino de Rosas. Mi papá comía de todo y nosotros hacíamos caras feas. "A los niños de maciza", decía mi mamá. "Dales cueros", decía mi papá.

Nos llevaban a aprender a nadar a la Alberca Olímpica y salíamos con hambre de náufragos. Afuera había un taquero de canasta. Devorábamos los tacos y yo siempre digo que esos eran los mejores tacos de canasta de todo el mundo. Tal vez eran iguales a todos los demás, pero a mí me sabían a gloria.

Luego, están los taqueros. Gente con la que haces amistad. Si eres recurrente, te haces cliente y ellos saben lo que te gusta. Conoces las salsas, cuales pican y cuales no. Sabes qué taco va bien con salsita verde y cuales con salsa roja.

Ahhh, los tacos.



***
El taco es sentimiento. No lo digo de manera cursi. Un taco sabe bien depende de la circunstancia. Ya si te pones de exquisito, te pones a reflexionar cuales son los mejores, pero el taco llega primero por la emoción (o por el hambre, ja ja ja). Y creo que eso le falta a la serie de Netflix: corazón.

Lo único que se le aplaude a la serie es que te deja con hambre de tacos. Aunque no sean los que salen en pantalla. ¿Quién quiere tacos? :D

1 comentario:

  1. Yo empecé a verla y sí, la imagen es impecable. Pero justo la vi con unos amigos y decíamos por qué era necesario entrevistar a puros Chefs reconocidos y no a la gente de pie. Por qué iban a los "super famosos" y no a los que se veían buenos.

    Me gusta más la serie que está en Youtube de vice "todos los tacos".

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