Nuevos dolores

 


Debido a la pandemia, mi hermana ha tenido que dar todas sus terapias en línea, lo cual implica estar horas y horas frente a la computadora tratando de llamar la atención de sus alumnos y pequeños pacientes. Platicamos de eso:

- Me duele la quijada

- ¿Poooor? 

- A veces me sorprendo con la sonrisa engarrotada frente a la pantalla. Todo el tiempo les pongo buena cara. Paso horas y horas con la sonrisa congelada.

Eso no pasaba antes, claro. Yo tengo varios dolores nuevos. Por ejemplo, debido a mis enormes cachetes, los cubrebocas siempre me quedan pequeños. Así que debajo de ellos hago una mueca para mantenerlo en su lugar. No puedo decir cómo es, pero después de un rato me duelen las orejas.

Ok, ok, no precisamente las orejas, pero los músculos que están alrededor. Ustedes entienden.

En el trabajo uso cubrebocas N95, con la tira de metal en el puente de la nariz. Créanme que después de varias horas siento la cara como de boxeador, toda adolorida. Pienso en los doctores cachetones, que deben sufrir lo mismo, pero mucho peor. ¡Ay qué dolor!

Hace unas semanas me comenzó a doler el cuello. Tengo un amigo que comenzó a dolerle el hombro, de manera insoportable. Yo he tratado de implementar soluciones simples: voltear el cubreboca, ponerme las tiras esas que van en la nuca, hacer ejercicios moviendo las orejotas, sobarme con pomadas, ponerme trapos calientes 😩

De esta pandemia vamos a acabar todos deformes, como niños radioactivos ¡ay!


 



Comentarios