"Las nenis" y la economía informal

 


Me parece que el año pasado platiqué en este blog de cómo fue creciendo el número de personas que entregaban en el Metro. Para los no chilangos, el metro ha sido por tradición el lugar donde te quedas de ver para todo. Pero supongo que eso ya lo sabían 😒

En fin, después de muchos altercados, el Metro tuvo que dar una posición respecto a esta forma de vender. La economía va mal, por lo que en teoría "apoyan" el que se entregue de esa manera. En septiembre del año pasado dijeron que:

Actividades como el intercambio de bienes y/o entregas de productos no están prohibidos dentro de las instalaciones del Metro de la Ciudad de México, siempre y cuando no represente una actividad ilícita o propicie el ambulantaje.

Claro que los que vivimos cerca de un Metro sabemos que esto no es del todo cierto. No te pueden detener por entregar, pero sí te corren si pasas tiempo de más en las instalaciones. Debido a la pandemia la gente tiene que circular, así que pasar dos o tres minutos parado en un mismo lugar ya es pretexto para que se te pongan al brinco. He visto cómo los policías son... digamos... "persuasivos". Hasta aquí dejo este punto.

Esta semana salió el tema de "las nenis". Alguna página hizo burla de las mujeres que intercambian cosas en los bazares y grupos de Facebook, haciendo un estereotipo de ellas. Usaron el término "neni" y, como suele pasar, hay cientos y cientos de comentarios sobre el tema (de hecho mientras escribo esto, es Trending Topic). Hasta hay memes:

***

Contaré historias que seguramente se les hacen conocidas a todos:

1
El año pasado una querida amiga comenzó a sufrir los estragos de la pandemia. Ella se dedicaba a dar servicio a congresos y convenciones, y de la noche a la mañana ya no tenía fuentes de ingresos. Un día supe que estaba vendiendo su ropa o electrodomésticos. Nosotros le donamos algunas cosas para que pudiera seguir vendiendo: hizo un grupo de Facebook en el que se unieron más de 10 mil mujeres a intercambiar cosas.

2
Otra conocida hacía cosas de diseño y se le cayó el negocio. Sus redes sociales han servido para promocionar las tortas que vende. Platiqué con ella hace poco y dice que pone publicidad en cada grupo que ve. "Siempre hay alguien que compre, trato de hacer mis anuncios bonitos para que se les antoje", me dice.

3
El comercio informal de banqueta ha aumentado muchísisisisisisisimo. En mi colonia hay muchos puestos de señoras que venden desde tapabocas hasta cositas del cabello. Justo en la esquina una señora salió a vender rebanadas de pastel de Costco. Luego su hija vende chicharrones a un lado. Ahora se acercaron más señoras a vender ropa usada, cremas y productos de belleza.

4
Mañana, la chica de la papelería a dos locales de mi casa (que es lindísima y que junto con su esposo adoptaron una perrita callejera) anunció que venderá zapatos y bolsas. Su minibazar, porque la papelería ya no deja :(


via GIPHY


***

El pique de la economía es una cosa real. Lo vemos todos a nivel de calle y en nuestros bolsillos. Calculo que pasará mucho tiempo para que se recupere: según Forbes, la población más vulnerable tardará 11 años en tener el nivel pre-pandemia. Es un privilegio poder tener la vida que antes teníamos: comer alguna cosa especial los fines de semana, tener un sueldo fijo, no haber adquirido deudas. Un privilegio.

Mujeres y hombres que se han visto en la necesidad de vender sus cosas (usadas o nuevas) merecen nuestra solidaridad, neta. Las chicas que llaman "nenis" deben tener todo nuestro respeto: están sosteniendo la economía de sus casas ¿Cómo podría burlarse uno de eso? No sean canallas.

😟

Para acabar y que no se vayan tristes de este post, contaré una historia que no sé si ya conté acá, pero que es bonita:

Durante la Segunda Guerra Mundial la mamá de un amigo (un señor ya grande) tenía una cantina en el centro de la Ciudad de México. Las cosas comenzaban a escasear, ya no llegaban cosas por barco de Europa. Son esas historias de las que casi no sabemos. Ya no había licores y le dijo a su hijo:

- Hijo, ya casi no tenemos brandy ni ron

- Ño mamá <--- hablaba así porque era niño

- Ve juntándote las botellas vacías y cuídalas bien

- Shí mamá

La señora puso unos alambiques en el sótano de su casa e hizo licor casero. Conozco esa casa, está por la Calle de Guatemala. Lo iba mezclando con especias, tabaco y otras cosas, para hacer los tragos de sus clientes. Como la guerra duró mucho, los clientes se acostumbraron al sabor de los nuevos licores para emborracharse, sin saber que todo lo hacía ella.

Cuando acabó la guerra, poco a poco todo regresó a la normalidad. Los licores comenzaron a llegar de otros países y ella compró para su negocio. Los clientes se quejaron:

- Como que ya no sabe igual el alcohol ¿verdad?

- Esteeee no

- Estaba mejor cuando había guerra, ahora ya me sabe feo

Esta historia es real, lo juro jajajajaja 😂



  


Comentarios

  1. Yo me puse a vender tostadas el año pasado, tengo trabajo "estable" pero no me alcanza y tengo deudas así que andaba viendo de donde sacar algo de dinerita, al principio me fue muy bien pero después ya no vendía nada :( la neta ando pensando trabajar los fines de semana de lo que sea por que cada vez siento los gastos mas y mas pesados

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  2. Yo perdí mi chamba a inicios del año pasado, por chingos de broncas no tuve casi medio año, empece de nuevo por ahí de agosto y ahorita en diciembre empecé a vender comida por pedido para complementar los gastos que vayan saliendo... Aparte de que me gusta cocinar

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  3. Yo quedé desempleado en abril de 2020, justo cuando comenzaba el desmadre. Gracias a Dios me liquidaron conforme a la ley y pude guardarme en casa varios meses sin ninguna preocupación. En diciembre me buscaron de otra empresa en el mismo giro que mi trabajo anterior y gracias a Dios, nuevamente tengo trabajo, contrato de planta, mejor sueldo, mejores prestaciones, y más cerca de mi casa. No puedo sino estar agradecido con El Eterno. ����

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